La crisis que afecta a la Eurozona y particularmente a España no le da respiro al gobierno de Mariano Rajoy. Se conoció que el número de desempleados aumentó en el segundo trimestre del año y alcanzó su mayor nivel en 36 años. Esta noticia que impacta en los mercados además disparó el comentario de un funcionario alemán que indicó que el país reconoció que necesita un rescate de 300.000 millones de euros.
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Según una fuente citada por la agencia internacional de noticias Reuters, España reconoció por primera vez que podría necesitar ayuda financiera de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional para el conjunto de su economía por 300.000 millones de euros si sus costos de endeudamiento siguen siendo insostenibles.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, planteó el tema a su par alemán, Wolfgang Schaeuble, durante un encuentro en Berlín el martes, cuando los costos de endeudamiento de España trepaban por encima de 7,6%, dijo la fuente.
De ser necesario, el dinero se sumaría a los 100.000 millones de euros ya acordados para apuntalar a los bancos españoles, llevando los recursos de la zona euro a un punto de quiebre. Schaeuble le respondió a de Guindos que no estaba dispuesto a considerar un rescate antes de la entrada en operaciones del fondo de rescate Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que se producirá antes de fin de año.
"De Guindos habló sobre 300.000 millones de euros en el caso de un programa completo, pero Alemania no estaba cómoda con la idea de un rescate ahora mismo", dijo el funcionario a Reuters.
Pese a los detalles brindados por la fuente consultada, el Gobierno español desmintió los dichos y dijo que no solicitará un rescate a sus socios europeos para superar los actuales problemas de financiación en los mercados.
"El Gobierno no va a pedir un rescate. Un rescate no es una opción para España", indicó Soraya Sáenz Santamaría, vicepresidenta y portavoz del Gobierno, en una rueda de prensa. No obstante, la vicepresidenta agregó que el ejecutivo está consternado y preocupado por la incertidumbre que atraviesa la zona euro.
Hay que tener en cuenta que no es la primera vez que el Gobierno español desmiente una información revelada por agencias internacionales y que luego finalmente resulta ser cierta. La última oportunidad fue cuando, desde el Gobierno de Rajoy, negaron una posible ayuda financiera para bancos ibéricos en crisis.
La versión se disparó luego de que se conoció que la tasa de desempleo de la encuesta de la población activa (EPA) subió en España en el segundo trimestre de este año hasta el nivel más alto de 36 años al acelerarse la recesión económica, en base a los datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El INE dijo que la tasa de desempleo entre los meses de abril y junio se situó en el 24,63 por ciento de la población activa, frente al 24,4 por ciento del trimestre anterior. La tasa quedó por debajo de las previsiones que habían apuntado a una tasa del 24,85 por ciento.
De está forma el número de hogares con todos sus miembros activos en desempleo aumentó en 9.300 en el trimestre en el segundo trimestre y se situó en 1.737.600. "Lo peor del dato es la destrucción de empleo en un trimestre que debería recoger la contribución positiva al empleo de los meses de verano", dijo Estefanía Ponte, directora de economía y estrategia de Cortal Consors.
"El dato pone de manifiesto la difícil situación de la economía española que, con la subida del IVA desde septiembre, el consumo privado va a debilitarse aún más en el último tramo del año", agregó Ponte.
El número de desempleados aumentó en 53.500 personas para alcanzar los 5.693.100. La ocupación bajó en 15.900 personas en el segundo trimestre a un total de 17.417.300. La tasa intertrimestral de variación de empleo se sitúa en el -0,09 por ciento.
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