11 de septiembre 2001 - 00:00

Esperan que EE.UU. se reactive a fin de año

Nueva York - La respuesta clave para los mercados del mundo no aparece: ¿se reactivará la economía norteamericana en los próximos meses? George W. Bush es uno de los que se hace la pregunta y no encuentra una respuesta firme. Bajó los impuestos y se recortaron las tasas, pero el consumo de los norteamericanos sigue en baja. Ayer fue un día de reuniones de funcionarios y economistas de todo el mundo. El tema central fue la economía de los Estados Unidos.

En Nueva York el tema se instaló en la reunión que organizó la Asociación Nacional de Economistas empresariales. En el encuentro se dijo que la Casa Blanca cree que no hay que tomar medidas adicionales porque dicen que antes de fin de año llega la reactivación. No es la primera vez que en la Casa Blanca se equivocan. Muchos recuerdan a Bush pronosticando a principios de año que después de junio llegaba la reactivación. A todas luces ese pronóstico fue errado.

«Parece que la economía va a recuperarse a fin de año», dijo ayer Glenn Hubbard, presidente del Consejo Económico de la Casa Blanca. Bush está « enormemente preocupado» por la situación, pero no afronta « una presión enorme» para aprobar medidas urgentes, aseguró el consejero.

«Los consumidores parecen muy optimistas», opinó aunque teme que la continua baja de la Bolsa de Nueva York pueda desalentar el consumo privado.

Las previsiones de la Casa Blanca señalan que a fines de año habrá una reacción considerable de la economía que crecerá entre 2,5 y 3% en 2002
.

Hubbard respondió preguntas después de su discurso. El asesor dijo que la Casa Blanca se mantiene optimista sobre que la devolución de impuestos traiga un crecimiento «bien fuerte» de la economía al comenzar el próximo año fiscal en octubre.

«Internamente, anticipamos que el efecto del consumo de esta parte inicial se extenderá en el período de agosto a noviemb re», explicó Hubbard en el discurso.

También fue optimista en esta reunión, el presidente del Banco de la Reserva Federal de Filadelfia,
Anthony Santomero, quien cree que el crecimiento de la productividad que registraron los Estados Unidos a fines de la década del '90 se mantendrá elevado.

Santomero
sostuvo que los datos económicos están en una etapa inicial de cambio y pasaron a ser de todos negativos, a mixtos, y que muchos de los recortes de tasas de la Fed de este año aún no habían tenido impacto.

Cuando se le preguntó si prefería las bajas de tasas entre dos reuniones,
Santomero declaró: «No debemos excluir actuar cuando esto sea apropiado». La respuesta acentuó la sensación de los presentes de que la Reserva Federal no va a esperar su próxima reunión del 2 de octubre para bajar las tasas.

Después de
Santomero habló William Poole, presidente del Banco de la Reserva Federal de Saint Louis, quien dijo que la economía estadounidense tiene una « excelente probabilidad» de evitar una caída de su economía a pesar de la suba del desempleo.

En Wichita, el presidente del Banco de la Reserva Federal de Kansas City,
Thomas Hoenig, señaló que la economía norteamericana mejorará durante el resto de 2001 y en el próximo año.

Pero agregó que «
hay riesgos significativos en momentos en que la economía está como ahora», en relación con la actual desaceleración de la mayor economía del mundo.

Entretanto, a miles de kilómetros de los Estados Unidos, en Basilea, Suiza, se reunieron los presidentes de los bancos centrales del Grupo de los 10 (G-10).
En el marco del encuentro organizado por el Banco de Pagos Internacionales (BPI), los banqueros advirtieron que una reacción de la economía de los Estados Unidos puede tardar en llegar.

El G-10 está conformado por Bélgica, Canadá, Francia, Italia, Japón, Holanda, Gran Bretaña, los Estados Unidos, Alemania y Suecia. Suiza es un país asociado al G-10. A la reunión asistieron, además, el titular de la Reserva Federal,
Alan Greenspan, y el presidente del Banco Central Europeo, Wim Duisenberg.

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