El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El BCE está poniendo especial énfasis sobre el riesgo de que los altos precios de la energía se desborden y generen lo que describen como efectos secundarios, principalmente demandas de salarios más altos. A su vez, esto podría provocar un ciclo vicioso de inflación.
La institución tiene la tarea de tratar de mantener la inflación contenida, sin apresurarse a subir una tasa de interés que podría descarrillar lo que todavía es una elusiva recuperación en la economía de la zona euro, donde se pronostica que la producción crecerá poco más de 1% este año. Sin embargo, un número creciente de economistas ven como un riesgo que el BCE suba su tasa clave de interés-actualmente en un mínimo histórico de 2% por más de dos años- más rápido de lo que previamente habían pronosticado, quizá tan pronto como diciembre.
Dejá tu comentario