31 de mayo 2004 - 00:00

Fiat: Di Montezemolo es el nuevo presidente; se va CEO

Amigos desde la infancia, Luca di Montezemolo (izq.) y Cristiano Rattazzi (presidente de Fiat Argentina), en una rara foto de juventud. El martes, el grupo nombrará nuevo CEO.
Amigos desde la infancia, Luca di Montezemolo (izq.) y Cristiano Rattazzi (presidente de Fiat Argentina), en una rara foto de juventud. El martes, el grupo nombrará nuevo CEO.
El fallecimiento de Umberto Agnelli, presidente del grupo Fiat, provocó un cambio radical en la conducción de la automotriz italiana. Así, Luca Cordero di Montezemolo, presidente de Ferrari, asumirá como presidente del holding en sustitución del desaparecido Agnelli. Lo acompañará como vicepresidente el joven John Philipp Elkann, principal heredero de la familia Agnelli y nieto del patriarca Giovanni « Gianni» Agnelli, fallecido en enero de 2003.

El nombramiento de Di Montezemolo tuvo como consecuencia casi inmediata la renuncia de Giuseppe Morchio, hasta ayer CEO del Grupo Fiat, que hizo pública su dimisión pocas horas después de la designación del nuevo presidente. Morchio había asumido la conducción del holding de la mano de Umberto Agnelli, quien lo convocó para el cargo poco después de la muerte de su hermano Giovanni. Morchio justificó su decisión en « profundos desacuerdos con los cambios en el directorio». La razón que habría esgrimido este empresario de fuerte carácter (según dicen quienes lo han tratado) es que no quería tener un presidente a quien reportar.

Además de Elkann, principal accionista de Fiat (que tiene veintiocho años), se incorporó al consejo directivo del holding su primo Andrea Agnelli, de veintiséis, hijo del fallecido Umberto. También lo hizo Filberto Ruy Brandolini, que pertenece a otra rama de la familia. Claramente, estas designaciones muestran el compromiso de los Agnelli de seguir adelante con la empresa, de lo que alguna vez se dudó.

• Empresa familiar

Todos ellos -más otros setentamiembros de la familiaintegran la Giovanni Agnelli & Co., una empresa creada por el patriarca del grupo con el único fin de evitar la disgregación del clan y la lógica consecuencia de esta posibilidad: la entrada en el control de la Fiat de algún grupo ajeno.

La empresa -que tiene 30% del capital de Fiat-se reunió ayer y acordó que un veterano colaborador de la familia, Gianluigi Gabetti, asuma la presidencia en reemplazo de Umberto Agnelli. Elkann, el heredero apuntado por Giovanni Agnelli antes de su muerte en enero de 2003, posee el mayor porcentaje de acciones en esa sociedad (31,87%), cedidas por su abuelo. Ninguna otra rama o integrante de los Agnelli controla más de 12%.

Di Montezemolo
, de 56 años, también asumió la semana pasada la presidencia de Confindustria -la entidad líder del empresariado italiano, equivalente a la UIA-y desde hace casi una década y media conduce los destinos de Ferrari (controlada del grupo), de la que se hizo cargo luego de encabezar el comité organizador del mundial de fútbol celebrado en Italia en 1990. Antes, había sido jefe deportivo de la marca del «cavallino rampante» en tiempos en que uno de sus pilotos era el actual senador santafesino Carlos Reutemann.

Se sabe también que es íntimo amigo de Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Argentina y miembro de la familia Agnelli (su madre es Susanna, hermana de Gianni y ex canciller de Italia), con quien se conoce desde la infancia y quien lo introdujo a la automotriz a temprana edad. Rattazzi invitó a Di Montezemolo a viajar a la Argentina (lo hace a menudo) hacia fines de octubre próximo para participar -en su carácter de presidente de Confindustria de la Conferencia Industrial que organiza todos los años la UIA.

El consejo de administración de Fiat se reunió ayer en Turín; al término de la asamblea el grupo emitió un comunicado en que se ensalza la figura del empresario desaparecido y se informa de la designación de Di Montezemolo como nuevo presidente.
Poco después, fue necesario emitir un segundo comunicado, dando cuenta de la salida de Morchio. El documento se limita de manera escueta a «tomar nota» de la decisión del ejecutivo, sin expresar elogios, agradecimientos o encomios por los servicios prestados, como es de fórmula en estos casos. Agrega que «el 1 de junio próximo está convocado el consejo de administración para adoptar las decisiones correspondientes», o sea, la designación de un nuevo CEO.

En los quince meses de gestión de Umberto Agnelli, el grupo había mejorado sus finanzas considerablemente, aunque aún está lejos del saneamiento. Según datos recientes, la liquidez del Grupo Fiat está por encima de los 5.600 millones de euros, la deuda bruta es de 21.800 millones y la neta, de 5.900 millones.

El viernes,
Morchio había declarado: «Umberto Agnelli me llamó en un momento verdaderamente difícil para Fiat». Por su parte, Rattazzi dijo el mismo día en Buenos Aires -antes de viajar a Turín para los funerales de su tío-que «Umberto supo asumir con entereza y responsabilidad el vacío derivado tras la muerte de Gianni, fijando las líneas estratégicas y convocando a hombres de primera línea. A Fiat y a la familia nos duele la muerte de Umberto. Confío en que su sentido de la responsabilidad y de profundo compromiso con Fiat serán ejemplos para seguir por todos los que somos parte de la empresa». Se desprende de las decisiones tomadas por el directorio de Fiat que sus deseos se hicieron realidad: los Agnelli reforzaron su presencia al timón de la automotriz.

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