7 de agosto 2002 - 00:00

Fiesta, pero estamos donde arrancamos

Fiesta, pero estamos donde arrancamos
Cuando un elefante herido comienza a oscilar de un lado a otro, sin decidirse a caer o a escapar rápidamente, lo más prudente suele ser alejarse cuanto se pueda porque se corre el peligro de morir ya sea aplastado o arrollado. Revisando el listado de comentarios que intentaron definir qué es lo que realmente ocurrió, el de James Stone, sosteniendo que la suba fue simplemente una cuestión de ajustes técnicos, sintetizó perfectamente lo vivido. Sin noticias relevantes sobre la economía, ni sobre el quehacer de las empresas, muchos analistas volvieron a la vieja cantinela de una posible rebaja de tasas por parte de la Fed, en alguna fecha entre aquí y fin de año. En realidad esta hipótesis la levantó un site de Internet (Briefing.com) y de ahí pasó a una de las dos agencias de noticias financieras más importantes, que sin poder definir ninguna razón lógica que explicara por qué el Dow trepaba 4,65% o por qué el NASDAQ volaba más de 6%, se limitaron a repetir lo que esbozaban los cibernautas. Otros, algo más sofisticados y menos creyentes en la "magia" (la pregunta es por qué esta vez un recorte o un cambio en el "Bias" serviría de algo, cuando hace años que su efecto sobre el mercado accionario viene siendo negativo) hablaron del efecto de una importante operación alemana cambiando bonos por acciones. Pero la verdad es que ninguna de las dos alcanzan a explicar nada, y mucho menos porque hacia el cierre las cosas se calmaron tanto como para que el Dow quedara en 8.274,09 puntos, reduciendo la mejora a 2,87% y el NASDAQ mostrara una mejora de sólo 4,44%. Algunas dirán hoy que Cisco define algo, pero una mosca no nos dirá de qué lado del elefante estamos ni para dónde será su próximo movimiento.

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