EL RASTRO: Una buena huella detectada, es que posee 12.000 hectáreas en Entre Ríos, a las que se habrá de forestar para otorgarle un valor económico mucho mayor. Otra cuestión, de buena incidencia para resultados futuros, es que sacará más partido de sus buenos contactos y redes de distribución local y externa. Agregará 7 productos que Fiplasto no fabrica, pero que son afines a su rubro, a tal punto que ya tiene convenio con los conocidos «Tableros Guillermina», para usar a toda potencia la cartera ganada. Se mueve bien, tiene planes, con «capital de trabajo» en $ 8,5 millones (y un único préstamo bancario a cancelar).
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