Eduardo Duhalde firmará entre hoy y mañana un decreto por el cual lanzará una nueva moratoria impositiva que abarcará las deudas tributarias y previsionales acumuladas entre octubre y diciembre, con un interés de 1% mensual y con un límite de hasta 10 cuotas. La nueva medida será luego reglamentada antes del lunes de la próxima semana por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) que dirige Alberto Abad, y comenzará a regir antes que termine la primera quincena de febrero. El organismo que dirige Alberto Abad busca con este nuevo plan de pagos crear un instrumento para que los contribuyentes que no pudieron cumplir con sus deudas tributarias durante los peores momentos de la crisis económica, fundamentalmente en diciembre del año pasado, puedan ponerse al día con el fisco.
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Para ingresar en la nueva moratoria tributaria, que incluirá tanto impuestos como moras en los aportes previsionales, el contribuyente tendrá sólo que pagar la primera cuota del plan de pagos.
Este llamado completa la moratoria que actualmente está en pleno proceso de convocatoria de contribuyentes morosos, y a la que el público podrá sumarse hasta marzo de este año. Este llamado, el más flexible y barato para los deudores de los últimos 10 años, incluye la posibilidad de pagar deudas de todos los impuestos en cuotas de hasta 10 años (120 pagos) y moras previsionales con plazos de 3 años. El interés en ambos casos es de 0,5% mensual, y las cuotas mínimas serán de 100 pesos o $ 50 para los monotributistas y los autónomos.
Además no se exigen ni garantías ni adelantos para sumarse, lo que también se considera una ventaja en comparación con los llamados anteriores. La caída del plan se da sólo si el contribuyente no paga cinco cuotas consecutivas (150 días).
Hay que recordar que ya no rige la posibilidad de cancelar deudas impositivas con títulos públicos con vencimiento en diciembre de 2005, un régimen que había lanzado Domingo Cavallo y que terminó el 31 de diciembre del año pasado. Este último sistema era por lejos el más beneficioso, ya que les permitía a los deudores impositivos que tuvieran efectivo la cancelación de moras con una quita de capital e intereses de hasta 45%.
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