El gobierno pudo ayer abrir el esquivo mercado interno mexicano, lo que le permitiría a la Argentina aumentar desde enero de 2003 las exportaciones hacia ese país en por lo menos 1.000 millones de dólares al año. Esta posibilidad se dará a partir de los más de 14 acuerdos comerciales bilaterales que ayer firmaron Eduardo Duhalde y el presidente mexicano, Vicente Fox, en el primer día de visita oficial de este último a la Argentina. Fox además se ofreció, aunque sólo diplomáticamente, a ejercer funciones de «embajador de buena voluntad» ante el gobierno norteamericano de George W. Bush y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para que «brinden el apoyo necesario», ya que «el rumbo político ya ha sido marcado»; según declaró el mexicano ayer, luego del almuerzo que Duhalde le ofreció en la quinta de Olivos. Fue el argentino quien, en realidad, dio precisión a la ayuda exacta que dará el mexicano. Según Duhalde no hay fecha para una gestión de Fox ante el FMI y Washington «porque el presidente de México lo hace en cada oportunidad que tienen, luego me llama y me comenta». Posteriormente, Fox fue más preciso y descartó que su intención sea convertirse en «mediador», y pidió que se lo considere un «promotor convencido de la causa latinoamericana». Los acuerdos comerciales firmados ayer con México, y que fueron negociados hasta el lunes por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería Argentina, Martín Redrado, fueron por lejos lo más importante de lo que el gobierno de Duhalde conseguirá en el marco de la cumbre del Mercosur que comenzó ayer y que finalizará hoy.
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Ayer quedó definido el acuerdo automotor bilateral, que le permitirá a la Argentina aumentar la cuota de exportaciones de automóviles a México de las 19.000 unidades actuales a 50.000 vehículos sin aranceles; acuerdo que comenzará a regir desde enero de 2003. El acuerdo incluye, además, la posibilidad de liberar totalmente el mercado para 2006, con lo cual ese año la Argentina no tendría cupo para exportar automóviles hacia México. Puntualmente en este acuerdo se benefician tres terminales instaladas en el país: Ford, Volkswagen y General Motors, marcas que también están instaladas en México y que desde la Argentina podrían complementar su producción. Si el acuerdo automotor da resultados, según los cálculos de la secretaría que dirige Redrado, las exportaciones de automóviles hacia México provocarían ingresos extra para el país por 500 millones de dólares. El costado negativo del acuerdo es que quedan afuera las exportaciones de autopartes, situación que no pasó en los protocolos que México firmó con Brasil y con la Unión Europea.
El automotor es, además, el primero de una serie de acuerdos de apertura del mercado mexicano en los que la Argentina puede ser competitiva. Para 2003, si termina de definirse el resto de los rubros en negociaciones, el país podría comenzar a enviar sin arancel productos lácteos elaborados, cueros, frutas, verduras, carnes y pollos. Según estiman en Cancillería, en total la suma de estos sectores podría dejarle al país un aumento de u$s 500 millones en las exportaciones hacia México.
Si todo sale bien para la Argentina, para fines de 2003 se estarían enviando al país del norte 1.000 millones de dólares más en exportaciones. Si se tiene en cuenta que hoy los envíos de bienes no superan los 500 millones de dólares (con una balanza comercial superavitaria de u$s 80 millones para el país), para la Argentina implica una mejora sustancial en su relación comercial con el NAFTA.
Además Fox firmó préstamos bilaterales por u$s 25 millones para financiar exportaciones hacia México, dinero que estaría disponible para el país en menos de un mes. En el resto de los campos negociados ayer, fundamentalmente en lo que se refiere al avance de las relaciones con Brasil, prácticamente la situación está congelada desde hace más de un año; situación que aparentemente permanecerá igual hasta que tanto en el país vecino como en la Argentina haya un cambio de gobierno. No hubo grandes avances en el acuerdo automotor (ver nota aparte). Unicamente se concretarán ciertos protocolos que mejorarán las investigaciones bilaterales con Brasil sobre las sanciones antidumping.
La cumbre del Mercosur se cerrará hoy en Olivos cuando terminen de llegar a Buenos Aires los presidentes invitados. Para la foto estarán presentes, además de Duhalde y Fox, el brasile-ño Fernando Henrique Cardoso, el uruguayo Jorge Batlle, el paraguayo Luis González Macchi, el chileno Ricardo Lagos y el bolivia-no Jorge Quiroga. Hoy al mediodía habrá un almuerzo en la quinta presidencial y a la tarde, lentamente, habrá una huida generalizada de los jefes de Estado hacia sus respectivos países. Cada uno deberá así volver a manejar la parte de la crisis latinoamericana que le toque. Al cierre de ayer, los cuatro países que tienen mediciones de riesgo-país según J.P. Morgan representaban 54 por ciento del total de puntos básicos de todos los países que entran en el cálculo diario de esa casa financiera.
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