8 de julio 2002 - 00:00

FMI quiere que ya se empiece a negociar con acreedores privados

El director gerente del FMI, Horst Köhler, pidió que el gobierno argentino «apure la renegociación de la deuda externa con los acreedores privados». Lo hizo el sábado por la noche, en la reunión que mantuvo en su suite del séptimo piso del Hotel Hilton en Basilea, con el presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli.

En ese lugar se está desarrollando la reunión anual de gobernadores del Banco Internacional de Pagos de Basilea, que este año convocó a medio centenar de banqueros centrales de todo el mundo.

«No será un condicionante, pero es un tema para el cual todos nos ofrecieron ayuda para negociar con los acreedores privados»
, explicó Pignanelli a Ambito Financiero desde Suiza, donde concurrió junto con Augusto Magliano, un director del Central.

•Renegociación

La estrategia de Economía es renegociar la deuda externa recién cuando se haya cerrado el acuerdo con el FMI. Según el cronograma que maneja el ministro Roberto Lavagna, para fines de setiembre.

El encuentro se prolongó por dos horas y fue el primero a solas que mantuvieron. Köhler le aseguró al titular del BCRA que el consejo internacional de notables que analizará la situación monetaria y bancaria de la Argentina estaría llegando al país el 22 de julio, es decir, en dos semanas.

«Todo hace indicar que si esta visita internacional llega a buenos resultados, podrá destrabarse finalmente la negociación con el FMI», señaló Pignanelli a este diario desde Suiza.

El titular del FMI adelantó también que la lista de notables estará integrada por un canadiense (John Crow, ex titular del banco central de ese país), un español ( Manuel Rojo), un alemán ( Hans Tietmeyer, ex director del Bundesbank) y un inglés (que saldría del entorno de Eddie George, actual titular del Banco de Inglaterra y con quien Pignanelli cenó ayer).

•Ausentes

Entre los participantes no estarían, en cambio, Paul Volcker, ex titular del Tesoro estadounidense; ni Michel Camdessus, ex director gerente del FMI.

Pignanelli expuso la situación de la Argentina en la reunión del consejo directivo del Banco de Basilea, integrado por los países del G-7 y algunos emergentes, como Brasil, la propia Argentina, China, México y Malasia. Allí aseguró que la situación monetaria
«se está encauzando».

Casi inmediatamente después habló Köhler, quien repitió que el programa argentino
«va por buen camino», pero reiteró los temas que aún quedan pendientes: la situación fiscal de las provincias, la necesidad de fijar un ancla monetaria, la reestructuración de los bancos y la autonomía del Central.

Pignanelli le entregó luego a Köhler todos los datos sobre la evolución de reservas y la salida de depósitos -más baja que la esperada-de junio.

El número 1 del FMI se mostró muy informado sobre la marcha del canje de bonos y el poco interés del público. Sin embargo, no hizo alusión en la reunión con Pignanelli respecto de la necesidad de avanzar con un bono compulsivo
.

En realidad,
este tema sería abordado en profundidad por la comisión de notables que llega en dos semanas. Del veredicto que den los expertos, y obviamente del resultado que se obtenga en el canje que vence el 16 de julio, dependerán los pasos futuros que se terminen adoptando.

Pignanelli estuvo ayer con el influyente titular de la Reserva Federal de Nueva York,
Bill Mc. Donough, un viejo conocido del gobierno argentino, quien le aconsejó que realice «una visita con más tiempo a Washington» para entablar una relación más estrecha con los organismos multilaterales.

El titular del Central se verá hoy por la tarde, justamente, con funcionarios del Banco Interamericano de Desarrollo para avanzar en las alternativas para refinanciar un crédito que vence el 14 de julio. En principio, lo más factible es que se termine reestructurando el préstamo vencido a un plazo máximo de seis meses, con condiciones distintas de tasa de interés.

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