FMI y G-7 están preparando un plan para la Argentina
El secretario de Estado, Colin Powell, fue muy crítico ayer con la Argentina. "Una reforma económica no le alcanzará. Debe también encarar los profundos defectos políticos e institucionales que promueven el exceso en los gastos del sector público, la corrupción, sistemas judiciales politizados y ausencia de transparencia en las actividades del gobierno", dijo al inaugurar la 32ª Conferencia del Consejo de las Américas en Washington. Después, el subsecretario de Estado, Peter Fisher, reveló que Anne Krueger, la número dos del FMI, "elabora un plan de acción propio para la Argentina". No dio detalles pero dijo que coincide con la visión del Grupo de los 7 países más desarrollados del mundo (G-7), que es "el libre mercado". Por su parte, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias, insistió que ese organismo quiere ayudar a la Argentina pero no puede porque no firma el acuerdo con el FMI.
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También mencionó que Krueger «está elaborando un plan de acción propio para la Argentina», y aunque prefirió no decir más sobre ese tema, adelantó que tanto la visión del G-7, compuesto por las naciones más industrializadas del mundo, como la de la funcionaria del FMI «van en la misma dirección, que es el libre mercado».
En otro tramo de sus declaraciones dijo que «lo más importante que pueden hacer los Estados Unidos para el mundo es tener un crecimiento más sostenible y lo mejor que podemos hacer por la Argentina es tener tasas de interés más estables».
Opinó que «queremos sostener nuestra economía porque es la única forma de ayudar al continente». Dijo que se busca «un mundo de intereses más estables» y consideró que «la falta de contagio de la 'tragedia' argentina es el buen tono de la economía de Estados Unidos».
Sostuvo que se procura una economía norteamericana «sólida, con inflación estable y tipo de cambio».
Luego se refirió a un mundo en el que «algunos países no pueden tomar empréstitos en los mercados de capitales y otros sí. Los países que no pueden pedir préstamos son los que no muestran dedicación, aquellos en los que hay corrupción», advirtió Fisher, aunque sin dar nombres precisos.
OTTO REICH
Previamente había hablado el asistente del subsecretario de Estado para Asuntos Latinoamericanos, Otto Reich, quien aseguró que Estados Unidos «no va a dar dinero de los norteamericanos a gobiernos que no lo administren bien, haciéndolo humo o que lo roben».
«El presidente George W. Bush toma muy en cuenta su papel de guardián del dinero de los ciudadanos estadounidenses», proveniente «del fruto de sus impuestos».
COLIN POWELL
Otro funcionario que estuvo poco complaciente con el gobierno argentino fue el secretario de Estado, Colin Powell, que indicó que el país no sólo necesita reformas económicas sino que además debe dejar de alentar el excesivo endeudamiento del sector público, la corrupción, un sistema judicial politizado y la falta de transparencia en las actividades del gobierno.
«Trabajando a través del FMI y de otras instituciones financieras internacionales, permanecemos comprometidos a apoyar asistencia financiera adicional para ayudar a estabilizar la economía argentina y ubicarla en el largo camino hacia el crecimiento sostenible», afirmó.
Sin embargo, sostuvo que «la reforma económica por sí sola no sacará a la Argentina de la crisis». «La Argentina también debe enfrentar las fallas políticas e institucionales que alientan un excesivo endeudamiento del sector público, la corrupción, los sistemas judiciales politizados y una falta de transparencia en las actividades del gobierno», dijo
ENRIQUE IGLESIAS
En la misma conferencia, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, instó a la Argentina a que trabaje urgentemente con el FMI para acordar un nuevo programa crediticio.
«El mensaje básico de mis comentarios sobre la Argentina es la urgencia. Deben concentrarse ahora, urgentemente. Esto está llevando demasiado tiempo», dijo Iglesias. También señaló que el BID desea ayudar a la Argentina pero no puede hacerlo mientras el país no alcance un acuerdo con el FMI sobre un nuevo programa crediticio, que le daría acceso a unos fondos frescos que necesita con urgencia.
Iglesias dijo también que «aún» no hay problemas con los pagos de la Argentina al BID relacionados con sus créditos actuales.
La Argentina debe pagar cerca de 300 millones de dólares al FMI este mes en tres desembolsos y 800 millones de dólares al Banco Mundial. «Ahora hace falta apoyo internacional, un acuerdo con el FMI; hace falta que el ritmo se acelere. Todo va en la dirección cierta, por el buen camino. Esta es una crisis financiera, hace falta que el sistema bancario salga a flote», señaló.



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