7 de noviembre 2021 - 15:20

Reservas en tensión: ¿Alcanzan para que el acuerdo con el FMI llegue el año que viene?

El mercado analiza tres escenarios posibles: que el acuerdo se firme antes de finalizar diciembre, en el primer trimestre de 2022 o en otoño. Para el próximo año, la Argentina tiene estipulado un cronograma de pagos mensual difícil de cumplir si no hay una resolución.

Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Banco Central de la República Argentina (BCRA).

La presión a la que están sometidas las reservas del Banco Central (BCRA) en los últimos dos meses no es novedad. En septiembre, cerró con un nivel de venta de dólares en el mercado de cambios de u$s950 millones. En octubre, la situación mejoró: logró acumular divisas al adquirir en términos netos u$s207 millones. Sin embargo, el panorama vuelve a repetirse: a medida que se acercan las elecciones legislativas, la mayor demanda de dólares por cobertura presiona sobre las reservas provocando inestabilidad cambiaria.

Esta misma semana el organismo ajustó nuevamente el cinturón para desalentar la demanda especulativa, propio de la situación política pero también de la incertidumbre que comparten analistas e inversores sobre lo que ocurrirá después del 14 de noviembre en cuanto a la perspectiva de devaluación.

A las razones que alientan la fuerte demanda de dólares previamente mencionada, se le suma una suerte de desconfianza sobre el rumbo económico que lleva adelante el gobierno – algunos argumentan que no hay rumbo, directamente- y también la ausencia de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que genere una suerte de mapa a seguir para después de diciembre. Sin acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, Argentina deberá pagar entre capital e intereses, u$s19.142 millones.

Con todos estos factores, el Banco Central busca “aguantar” lo más posible con pocas herramientas. Las reservas netas líquidas están a un poco más de u$s5000 millones según estimaciones de los economistas, con vencimientos que a partir de diciembre comienzan a ser mensuales.

Con el único alivio que se cuenta hasta el momento son las divisas del agro que llegarán a partir de diciembre y un nuevo desembolso de Derechos Especiales de Giro (DEG) que le permitirán pagarle al FMI el vencimiento de u$s1892 millones a partir de ese mismo mes. Pero no es el único. En el primer trimestre de 2022 vencen u$s3976 millones de la deuda con el FMI, u$s200 millones con el Club de París y deuda en pesos ajustada por CER por u$s7202 millones. Esto suma u$s11.378 millones, un vencimiento imposible de pagar y difícil para refinanciar.

El gobierno busca negociar a contrareloj. Como adelantó Martín Guzmán este fin de semana en diálogo con Jorge Fonteveccia, la única alternativa para el gobierno es lograr un acuerdo antes de marzo ya que no se cuentan con los dólares físicos para enfrentar esos vencimientos. ¿Pero qué escenarios maneja el mercado?

El primer escenario contemplaría alcanzar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional antes de finalizar diciembre. El segundo posible, alcanzar un acuerdo en el primer trimestre del 2022 y por último, el más adverso, que el acuerdo con el Fondo se logre en otoño.

El primer escenario

Los economistas consultados por Ámbito coinciden que el Banco Central tiene poder de fuego para llegar a diciembre y cumplir con el vencimiento al FMI. “Alcanzan las reservas netas, alcanzan como para llegar hasta diciembre, pero después ya están muy ajustadas. Lo que generalmente pasa cuando no alcanzan es que endurecen el cepo y con eso ganan tiempo. Lo que se ve es que después de las elecciones va a haber redefiniciones en el mercado de cambios porque a diciembre llegás pero marzo queda muy lejos”, expresó el economista de la Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño.

En el mismo sentido opina el economista Jorge Neyro: “La estabilidad o la capacidad del gobierno de manejar el tipo de cambio oficial está críticamente relacionada a la velocidad que le pueda poner al acuerdo con el FMI, conforme el acuerdo se siga posponiendo, el tipo de cambio está con mucha presión. El mejor escenario es que eso se firme antes de marzo”.

Florencia Gutiérrez, economista del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) anticipa una mayor salida de reservas hasta la firma del acuerdo con el Fondo: “Teniendo en cuenta que el primer trimestre del año el BCRA está en posición compradora por mayor oferta de divisas del agro, se deberían poder afrontar los vencimientos de los primeros dos meses del año sin mayores complicaciones, aunque podría implicar los meses previos una fuerte salida de reservas por mayor especulación del sector financiero ante la falta de resolución”.

El segundo escenario

Los economistas coinciden en que el panorama en el primer trimestre del año es aún más complejo por la magnitud de los vencimientos acumulados en esos tres meses. En ese contexto, el economista Jorge Neyro no descarta una nueva restricción al dólar: “El escenario teniendo en cuenta los vencimientos del FMI, con el Club de París y de los bonos reestructurados por Guzmán en enero sumado a los flujos normales de importaciones, viajes al exterior, pagos de deuda privada es que vas a seguir estando muy escaso de reservas y los vencimientos te van a impactar fuerte” y estimó: “Probablemente las reservas alcancen pero no para mantener el ritmo de devaluación, se va a tener que acelerar necesariamente con un mix de mayores restricciones al acceso de dólares que puede adoptarse eventualmente porque la situación no es para nada holgada”.

Tercer escenario (el menos esperado)

¿Qué ocurre si el gobierno negocia después de marzo? Según el cronograma de vencimientos firmado por el acuerdo stand by de 2018, en abril, se deberán pagar u$s731 millones, en mayo otros u$s330 millones, en junio uno de los montos más elevados alcanzará los u$s2873 millones. Pese a que en abril comienzan a entrar dólares de la cosecha, la Argentina nuevamente podría mantener una situación de tensión: “En otoño el panorama es distinto y mucho más complejo por el nivel de incertidumbre y el hecho de tener que sentarse a reestructurar. Implicaría un clima de mucha tensión sobre tipo de cambio y por tanto sobre las reservas”, explicó Florencia Gutiérrez.

“A partir de abril comenzarán a entrar dólares, pero este año ya vimos que podés tener superávit comercial y se te pueden caer por otro lado, no hay ningún tipo de anclaje de expectativas. La demanda de divisas consume todo ya sea para importar o por cobertura”, concluyó Jorge Neyro.

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