Las clínicas y sanatorios no llegaron ayer a un acuerdo durante la reunión que mantuvieron con el superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli, y representantes de las obras sociales. Los prestadores intentan aplicar aumentos de precios de hasta 33% para poder sostener los servicios, tema con el que insistirán el próximo martes en una nueva reunión con el gobierno que aseguran será la última antes de tomar «otro tipo de medidas».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ayer, las entidades Aclife, Adecra, Cepsal y FEM (que agrupan a clínicas, prestadores y medicina domiciliaria) anunciaron que realizarán una protesta en reclamo de soluciones para el déficit que atraviesa el sector. Instalarán un enigmático «cementerio de sanatorios» en pleno centro porteño, en protesta por «la ausencia de soluciones a un conflicto que el gobierno y los financiadores no se preocupan en arreglar».
Además de advertir en la reunión de ayer y a través de cartas a las obras sociales y a las empresas de medicina prepaga la recomposición que no debería ser inferior a 33%, instaron a sus representados a empezar a aplicar estos aranceles en sus facturas.
En una carta enviada al ministro de Salud, Ginés González García, las entidades le comunicaron su negativa a acogerse a la moratoria propuesta, como una solución al alto nivel de endeudamiento fiscal y la elevada presión tributaria que pesa sobre estos establecimientos, argumentando que «para una institución sanatorial el pago de la cuota de una moratoria a 20 años representaría casi 43% de la posición mensual. Si hoy no puede hacer frente al pago de sus obligaciones mensuales, más difícil aún les resultará pagar la posición corriente del mes más la cuota de la moratoria en forma conjunta», indicaron las entidades.
A estos aumentos anunciados se sumaron las empresas de medicina prepaga, que ya enviaron cartas a su tres millones de afiliados informando que desde enero las cuotas subirán entre 18% y 22%.