El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El primer ministro Dominique de Villepin dijo que el estado francés mantendría al menos el 85 por ciento de lo que hasta ahora ha sido una celosamente guardada empresa de servicios públicos estatal, luego de abrir su capital al público en una maniobra que será lanzada dentro de unos días. "La apertura del capital de EDF será un excelente ejemplo de propiedad popular de acciones en Francia", dijo Villepin en una conferencia de prensa.
No proporcionó detalles financieros sobre la cotización, con la cual los ministros han dicho que podrían obtener entre 5.000 (6.000 millones de dólares) y 9.000 millones de euros por la empresa.
El gobierno no usará la venta para obtener efectivo directo para reducir la deuda pública, y en cambio se enfocará en los menos controversiales planes de una venta masiva de las autopistas francesas por 11.000 millones de euros.
El ministro de Finanzas, Thierry Breton, llamó a una conferencia de prensa para las para dar más detalles sobre el acuerdo de EDF, el cual está listo para ser una de las operaciones individuales en el mercado de acciones más grandes de Europa.
Si el monto que ingresará está en el extremo más alto de las proyecciones ministeriales, la oferta pública inicial rivalizaría en términos de dólares con la oferta de 10.600 millones de dólares de AT&T del 2000, y podría ser la mayor cotización desde la de Deutsche Telekom en 1996, según números del proveedor de datos financieros Dealogic.
"Deberíamos pensar que hay un apetito por la acción. Todo esto depende por supuesto de su precio, pero ha habido mucha represión alrededor de la acción; la OPI ha sido bien promocionada por lo que el mercado ha estado esperando por ella," dijo Nishit Shaah, administrador de inversiones de Sarasin Chiswell en Londres.
El gobierno ha estado asegurando que protegería los caros ideales de los servicios públicos del país con EDF, con una oferta que apunta a calmar la fuerte oposición de los sindicatos a la cotización.
Villepin siguió adelante con la venta luego que EDF hiciera promesas sobre tarifas y elevara el monto que planea invertir para superar las críticas de los sindicatos, acerca de que el productor de energía nuclear más grande del mundo será presa de los caprichos de los mercados financieros.
El presidente del directorio de EDF, Pierre Gadonneix, dijo en la misma conferencia de prensa que EDF invertiría 40.000 millones de euros en los próximos cinco años y prometió que los aumentos de tarifas no superarían a la inflación en ese periodo.
Eso se contrapone con el aumento del 12 por ciento en las tarifas pedido por la empresa hermana de EDF, Gaz de France, ya parcialmente privatizada, a quien el gobierno ha dado una fría respuesta.
Los altos precios de los combustibles y la proximidad del invierno han hecho de los costos de la energía un tema sensible, y los sindicatos dicen que una EDF orientada al mercado podría elevar las facturas de electricidad solamente para tener ganancias.
Un asistente de Villepin dijo que 30.000 del total de 40.000 millones de euros sería invertido en los próximos tres años a partir del 2006.
Inicialmente, EDF lanzó planes para invertir 26.000 millones de euros en los próximos tres años, pero el gobierno -consciente de la percepción de los consumidores y ante las elecciones del 2007- quiso que la cifra fuera elevada a 30.000 millones de euros para beneficiar la producción francesa.
Villepin y Gadonneix firmaron un acuerdo garantizando la provisión de servicios públicos para cubrir las condiciones del gobierno sobre el impacto social de la venta durante el fin de semana.
El poderoso sindicato francés CGT reiteró su oposición a la cotización y pidió a Villepin y al Parlamento que debatan el tema públicamente. La oposición socialista ha prometido revertir la privatización parcial si vuelven al poder en las elecciones del 2007.