29 de julio 2004 - 00:00

Fue una sorpresa, o no fue sorpresa

Fue una sorpresa, o no fue sorpresa
Sería bueno decir que lo que parecía una fiesta, ayer se confirmó con 1,5% que trepó el Promedio Industrial entre el mínimo y el máximo. Pero no podemos. En parte porque al momento de sonar la campana, el entusiasmo ya se había comenzado a diluir y el indicador cerraba en 10.117,07 puntos, mostrando una mejora de apenas 0,32 por ciento (el NASDAQ perdió 0,58% y el S&P 500 apenas mejoró 0,05%). Pero el motivo de la falta de optimismo corre por otro lado. Si bien en los primeros 15 minutos de operaciones el mercado intento colocarse del lado ganador, al romper el petróleo su anterior récord con los primeros rumores que la petrolera rusa Yukos dejaba de operar y frente al recrudecimiento de los atentados en Irak, el desánimo se abatió sobre los tenedores de acciones. Sin embargo, al mediodía los precios comenzaron otra vez a repuntar y a las dos de la tarde se iniciaba una verdadera suba, ya sea porque los datos del libro beige de la Fed hablaban que la mayor parte de las regiones económicas del sistema bancario están pasando por un muy buen momento, porque el petróleo se estabilizó en u$s 42,9 con los nuevos rumores que Yukos habría llegado a un acuerdo con sus principal acreedor, o por algún otro motivo. No importa cual fuere, lo cierto es más que una verdadera causa, los argumentos anteriores parecen haber sido la excusa que emplearon quienes salieron presurosos a comprar acciones para cubrir las posiciones que habían vendido en descubierto durante la mañana. Insistimos, hasta que el mercado se "limpie" de quienes operan en descubierto, lo que se diga hay que "tomarlo con pinzas".

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