Tras la venta al grupo local Eskenazi de 14,9% de YPF por u$s 2.235 millones, la española Repsol lanzará una oferta pública de venta de alrededor de 20% de las acciones de la petrolera argentina. En la transición hacia la colocación en la Bolsa, se anticipa una fuerte puja entre Repsol y las provincias petroleras que pretenden obtener acciones de YPF, a cambio de la extensión de los contratos de concesión que vencen en 2017.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En el comunicado de prensa conjunto emitido por Repsol y el grupo Petersen, no se menciona el tema de las provincias, pero se indica que una vez cerrada la compraventa de 14,9% (por Eskenazi) se realizará la oferta pública por alrededor de 20% de YPF, «con el objetivo de permitir la entrada de accionistas minoritarios, incluidos empleados de YPF y del grupo Repsol».
El precio de venta de 14,9% de YPF fijado en u$s 2.235 millones valora a la petrolera local en u$s 15.000 millones. Petersen Energía, la empresa constituida por Eskenazi para la operación, contó con financiamiento de Credit Suisse, BNP Paribas, Goldman Sachs y Banco Itaú, que habrían tomado como garantía las reservas de YPF. Pero además, Repsol instrumentará un préstamo de vendedor por u$s 1.015 millones.
Las provincias petroleras -encabezadas por el gobernador de Chubut, Mario Das Neves-parten de la premisa de que la extensión de los actuales contratos de YPF aumentará el valor de la empresa para su colocación en la Bolsa, y quieren apropiarse de parte de ese valor, mediante la adquisición de acciones que le permitan sentar nuevamente por lo menos un representante en el directorio de la petrolera local.
Uno de los problemas es cuánto aumentará el valor de la acción de YPF. Porque si bien la extensión de los contratos evita el riesgo de la provincialización o reestatización de las áreas, hay otros elementos que juegan en contra de la valorización, lo que explica que ahora el valor de venta sea el mismo -en realidad inferior por la depreciación del dólar-al que los españoles compraron 99% de YPF en 1999.
Entre los datos en contra se mencionan la caída de las reservas por no haberse incorporado barriles en la misma cantidad que se extrajeron, y por la disminución de 25% en los cálculos previos, que realizó Repsol en enero de 2006.
Los expertos también indican que aunque el precio internacional del petróleo pasó de 12 a 90 dólares desde 1999, YPF actualmente destina toda su producción local a generar combustibles. Es decir, ya no exporta petróleo, los combustibles tienen un valor acotado por la política de precios del gobierno y las ventas externas de naftas fueron penalizadas hace un mes con una retención de más de 45%.
A partir del cierre de la operación con Petersen Energía, YPF estará presidida por Antoni Brufau, presidente ejecutivo de Repsol, mientras que Enrique Eskenazi ocupará la vicepresidencia, su hijo, Sebastián, será el vicepresidente ejecutivo, y Antonio Gomis será el «chief operating officer» de la compañía.