La lucha contra los subsidios agrícolas, que pregonan los países del grupo Cairns, entre ellos la Argentina, encontró en China un aliado de peso en la Organización Mundial de Comercio (OMC). Durante las primeras negociaciones iniciadas ayer en Ginebra, según lo acordado en la ronda de Doha, China salió al cruce con un fuerte reclamo contra el proteccionismo que afecta el comercio y exigió una rápida eliminación de los subsidios a las exportaciones. China reclamó la eliminación de subsidios en tres años en el caso de los países desarrollados como los europeos o Japón y la ampliación del plazo a seis años para los países en vías de desarrollo.
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Uruguay, uno de los miembros del llamado grupo de Cairns -exportadores agrícolas contrarios a las ayudas a la agricultura-insistió en que de esta ronda debe salir el acuerdo definitivo de acabar con los subsidios que distorsionan el comercio a de productos agrícolas. «Estamos dispuestos a negociar los plazos de eliminación, pero no a dejar el tema para una nueva ronda», afirmó categórico el representante de Uruguay, Carlos Pérez del Castillo. La Unión Europea, Japón, Suiza, Noruega e Israel se encontraron prácticamente frente al resto del mundo en su defensa a los subsidios, ya que a la posición de China se sumaron también hoy otros países en desarrollo como Pakistán, México e, incluso, Turquía. Suiza propuso, por su parte, una «modulación de las ayudas», por la que se permitiría reducciones más lentas en los subsidios a algunos productos a cambio de otras más rápidas para otro tipo de productos, algo que generó también rechazo.
En principio, el grupo Cairns, del que forman parte igualmente países como la Argentina, Uruguay, Chile, Colombia, Brasil, Bolivia, Guatemala, Canadá o Australia, quiere la eliminación de los subsidios en tres años: al principio del primer año se reducirían a la mitad y 50 por ciento restante se iría eliminando en proporciones anuales iguales en tres etapas anuales.
La Unión Europea (UE) se declara dispuesta a un recorte de los subsidios, pero considera que no pueden limitarse a las restituciones a la exportación sino que deben incluir otro tipo de ayudas. Los Quince desean que se discutan también los créditos a la exportación, las donaciones de alimentos y las ayudas internas, que en muchos casos pueden ser consideradas como subvenciones a la agricultura.
Un punto menos exigente que el grupo Cairns, por tratarse de un país que subvenciona fuertemente a su agricultura, aunque, según otro tipo de modalidades, EE.UU. ha señalado por medio de sus negociadores que se apoyaría un plazo de cinco años para la eliminación de los subsidios.
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