Los mercados de la región experimentaron fuertes alzas ayer impulsadas por las minutas de la Fed (transcripción de la reunión que se llevó a cabo el 18 de setiembre), la cual alejó el temor que existía entre los analistas de un posible rebrote de la inflación en los Estados Unidos. Ante esta noticia, los inversores salieron fuertemente a posicionarse en deuda de países en desarrollo. Además, el rendimiento del bono del Tesoro norteamericano a 10 años trepó 3 puntos básicos a 4,66 por ciento. El Embi Plus, riesgo promedio de los mercados, bajó 1% a 189 unidades. De esta manera alcanzó los niveles que mostraba antes de que se desatase la crisis en el sector hipotecario norteamericano. Por su parte, el riesgo argentino perdió 4,64% para alcanzar los 370 puntos.
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Los cupones PBI fueron los papeles locales que más treparon. El nominado en pesos subió 7,40% a $ 10,90, mientras que su homólogo en dólares, legislación NuevaYork, lo hizo en 2,90%. Además del impulso que recibieron del exterior, estas unidades están siendo favorecidas por la manipulación en el INDEC. Ante mayor crecimiento económico, aunque sea falso, más pagan, lo que impulsa sus precios. En la plaza resaltan que el nominado en pesos podría alcanzar, antes de fin de año, los valores que mostraba en junio, es decir $ 14.
Una rueda positiva presentaron también los bonos del canje de la deuda, en especial los de más largo plazo. El Discount en pesos trepó 1,47% a $ 124,40. Eduardo Fernández, de RavaOnline, sostiene que «este papel está en una zona crítica. Habrá que ver si puede superar la barrera de los $ 125». Por su parte, el Par ganó 1,62 por ciento a $ 43,70. A pesar de estas importantes subas en la plaza, no se vivió un clima de euforia. Saben que el desempeño de estos títulos depende exclusivamente de las noticias que provienen del exterior. La elección presidencial de este mes y las pocas señales de una mejora institucional por parte de la candidata oficial juegan claramente en contra de sus cotizaciones.
El dólar volvió a subir en la plaza mayorista a pesar de la intervención del Banco Central y cerró en $ 3,161 para la venta. La demanda de la divisa norteamericana por parte de los bancos privados, que siguen órdenes de sus casas matrices, no cesa. Además, en el mercado a futuros volvió a tener un importante volumen de negocios: 290 millones de dólares. Para fines de año, el dólar cerró en $ 3,198 para la venta. Para el público, la moneda norteamericana cerró sin cambios en $ 3,18.
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