30 de enero 2002 - 00:00

Fundamentos de la calidad crediticia en la industria de Telecomunicaciones en América Latina

Aún cuando los fundamentos de largo plazo de las compañías de telecomunicaciones en América Latina permanecen sólidos, la desaceleración económica de la región, el incremento de la competencia, aspectos regulatorios aún sin definición y el acceso limitado al mercado de capitales son las mayores preocupaciones de S&P.· Argentina: La competencia se ha intensificado a partir de la liberalización de la industria de las telecomunicaciones, proceso que comenzó en noviembre de 1999. Las presiones sobre los precios, el alto nivel de inversiones y la mayor rotación de los clientes han hecho que los indicadores financieros se hayan deteriorado. Asimismo, la recesión de cuatro años que experimenta la Argentina ha afectado negativamente al tráfico promedio por usuario, como así también a la morosidad y las tasas de crecimiento. Sin embargo, Standard & Poor's espera que los principales operadores de la industria mantengan una satisfactoria calidad crediticia dados sus aún saludables perfiles económicos y financieros y el fuerte respaldo financiero y gerencial brindado por sus casas matrices. En este sentido, compañías de telecomunicaciones internacionales tales como Telefónica de España, Telecom Italia, Telecom Stet France, Bellsouth y Verizon poseen participaciones de control en las principales compañías argentinas. A su vez, durante 2001, los principales participantes implementaron diversas estrategias, incluyendo un estricto control sobre sus inversiones y costos con el fin de poner énfasis en la rentabilidad y en la generación de fondos, lo cual debería ayudarlos a mantener su calidad crediticia en un contexto cada vez más desafiante. Las calificaciones de muchas de las compañías Argentinas están altamente influenciadas por el deterioro de la calidad crediticia y calificación de la República Argentina.
· Brasil: Desde la privatización en 1998, el número de líneas telefónicas fijas ha aumentado fuertemente (de 20,3 millones en julio 1998 a 43,7 millones en julio 2001), el número de teléfonos móviles explotó (de 5,6 millones a 26,1 millones durante el mismo período), la calidad de los servicios mejoró, y la competencia produjo una caída de los precios. Anatel, el ente regulador de Brasil, aún está adaptando las regulaciones para promover un incremento de la competencia, ocasionando un desafío a los operadores telefónicos en general. Los requerimientos referidos a la cantidad de líneas instaladas así como los relacionados con la cobertura de servicios han resultado en un incremento de la morosidad de los operadores históricos al penetrar en áreas de segmentos sociales de menores ingresos. La desregulación total de la industria tendrá lugar recién en el 2003, y solamente en el caso en que las compañías existentes sean capaces de alcanzar los objetivos delineados por Anatel, o, en lo que respecta a los operadores de la banda “” si deciden migrar a PCS. Sin embargo, los participantes actuales ya están tomando medidas hacia la consolidación principalmente por la necesidad de incrementar o expandir la cobertura de nuevas áreas, alcanzar la última milla, generar economías de escala, y ofrecer una completa gama de servicios, incluyendo voz, transmisión de datos, telefonía móvil e Internet. Telecom Italia, Telefónica de España, Portugal Telecom, América Telecom, y MCI WorldCom son los principales operadores en Brasil, y potenciales “onsolidadores”de la industria. La devaluación de la moneda de Brasil, el Real, en los últimos dos años fue la razón principal del deterioro de los indicadores financieros, especialmente aquellas compañías que han fondeado sus inversiones con préstamos en moneda extranjera. Este desfase entre las ventas en reales y la deuda en moneda extranjera esta demorando las proyecciones de las compañías (principalmente a los operadores móviles de la banda “” quienes usualmente utilizan estrategias financieras de alto apalancamiento para financiar licencias y el desarrollo de sus redes).
· Chile: En la década de los 90s, el sector de telecomunicaciones de Chile enfrentó una agresiva guerra de precios y desde 1999, una regulación tarifaria más estricta de lo esperado, que principalmente impuso menores tarifas y cargos de interconexión para los servicios de telefonía local. Durante el año 2001 la industria se caracterizó por una relativa estabilidad de precios, programas de reducción de costos, una tendencia decreciente en las inversiones, la consolidación de participaciones de mercado de los principales operadores y un significativo crecimiento de la telefonía móvil y de los servicios de transmisión de datos. Como consecuencia, los participantes principales pudieron mejorar sus márgenes y fortalecer su salud financiera. La industria se encuentra aún altamente concentrada entre los dos operadores históricos del servicio de telefonía local (CTC) y de larga distancia (ENTEL). Dos sólidos grupos internacionales, Telefónica de España y Telecom Italia, respectivamente, son los dueños mayoritarios de ambas compañías, quienes a su vez proveen del know-how específico del negocio.
México : La industria mexicana de telecomunicaciones está actualmente inmersa en una intensa discusión alrededor de una reforma a la existente Ley Federal de Telecomunicaciones, e incluso contempla la posibilidad de una marco legal substituto. Además de las consecuencias que ha tenido el crecimiento y progreso del sector, varios de los temas discutidos versan alrededor del Sistema de Retorno Proporcional en el tráfico de larga distancia internacional entre México y los E.U.A., la actual restricción a la propiedad extranjera y la oferta de servicios de Tercera Generación (“G”. Otros temas incluyen los términos y condiciones de las concesiones satelitales y de medios de comunicación, así como el ambicioso proyecto gubernamental E-México, el cual tiene retos formidables desde varias perspectivas, pero que aún es fundamentalmente muy atractivo. Varios de los participantes en este sector están a la búsqueda de socios capitalistas y/o operadores, al tiempo que varios posibles inversionistas también demuestran interés en hacerlo. Sin embargo, estos esfuerzos perdieron intensidad después de los sucesos de septiembre 11, y mientras varios de los más importantes participantes están redefiniendo sus planes de negocios o reorganizándose internamente, otros están tomando ventaja y están creciendo y haciendo mas eficientes sus operaciones.

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