20 de septiembre 2007 - 00:00

Garantizan al nuevo/a presidente discrecional uso de $ 34 mil millones

«Dibujo», «caricatura», fueron algunos de los «elogios» que cosechó ayer el proyecto de Presupuesto 2008 en su presentación en el Congreso. Pero ese texto tiene un fin mucho más programado: garantizar, como nunca hasta ahora, excedentes de recaudación por encima de lo aprobado en el Parlamento que el/la próximo presidente podrá utilizar sin pedir autorización. Ese monto, que el gobierno consigue proyectando un crecimiento de sólo 4% -cuando en 2007 al menos se duplicará- y una inflación de 7,7% -la real este año no será menor a 15%-, llegará esta vez a más de $ 34.000 millones. Todo a repartir con la sola firma del jefe de Gabinete. En el gasto, sin embargo, hay un gesto de ajuste: no se contemplaron aumentos a jubilados o empleados públicos, aunque podrían otorgarse luego por decreto con ese dinero disponible. No son los únicos regalos del Presupuesto 2008 al futuro mandatario. También le concentrarán más fondos -inclusive los de la ANSeS o la AFIP, a quien además le reducen el de incentivo de sus empleados- en el Tesoro que, también sin autorización, podrá hasta despositarlos en el exterior. Todo lo manejará un nuevo superministro, el secretario de Hacienda, si el gobierno cumple con la idea de dividir la cartera de Economía.

El sucesor de Néstor Kirchner, en teoría su esposa Cristina si vence en las próximas elecciones, tendrá durante su primer año de gestión entre $ 24.000 y $ 34.000 millones para gastar, sin necesidad de dar explicaciones, por fuera del Presupuesto nacional que presentó ayer el ministro Miguel Peirano en el Congreso.

El cálculo oficial es simple. Según el proyecto de Presupuesto, y calculando un crecimiento de la economía de 4%, se espera recaudar unos $ 226.000 millones durante todo 2008. Esto implica un promedio mensual de $ 18.833 millones. Sin embargo, si se tiene en cuenta que el promedio de ingresos tributarios del período junio-agosto fue de $ 17.000 millones,y que el crecimiento porcentual mensualeste año es de 32%, para fin de año la recaudación estaría superando los $ 18.000 millones.

  • Ingresos fiscales

  • Como se espera que la tendencia continúe en 2008 (todo indica que la situación económica seguirá favoreciendo los ingresos fiscales junto con la inflación), el promedio para los primeros cuatro meses del año próximo será de $ 18.500 millones.

    Luego, como en todos los ejercicios, se producirá un salto en la recaudación entre abril y mayo por la presentación anual de las declaraciones juradas del Impuesto a las Ganancias, lo que llevará a que la recaudación supere los $ 22.000 millones y que el promedio para la última parte del año llegue a $ 23.000 o $ 24.000 millones. Así, en el año se recaudarán entre $ 250.000 y $ 260.000 millones, lo que implica un diferencia de entre $ 24.000 y 34.000 millones de más como piso en la recaudación impositiva de 2008, descontando incluso los fondos coparticipables que deben enviarse a las provincias.

    La mayor recaudación obedece a causas simples y macroeconómicas. El Presupuesto se elabora bajo dos supuestos: que el año próximo el crecimiento será de 4% y la inflación de 7,7%. Ninguna de las dos estimaciones serán así. El aumento del PBI tendrá en 2008 un piso de 4%, ya que para este año se espera un crecimiento no menor de 8,5% que podría alcanzar incluso 9%, con lo que el efecto arrastre para el próximo ejercicio será de cuatro puntos porcentuales. Con esto, si el próximo año fuera malo, el crecimiento de la economía no bajaría de 6%. Tampoco la inflación será de 7,7%. En el mejor de los casos, y dependiendo de si continúa o no la intervención en el INDEC, el alza de los precios para 2008 no bajará de 12%.

  • Libre disponiblidad

    El segundo dato que hay que tener en cuenta es que la mayoría de las partidas presupuestadas para todas las áreas en cualquiera de los tres poderes nacionales (salvo algunos organismos, como la propia AFIP o el Banco Central) está determinada en pesos, no en porcentajes de los ingresos. Esto quiere decir que los $ 24.000 o $ 34.000 millones tendrán libre disponibilidad de gasto y designación para la próxima administración nacional; y a medida que transcurra el ejercicio 2008, el gobierno que suceda al de Néstor Kirchner podrá ir determinando el destino de ese dinero según su propio criterio sin dar explicación al Congreso.

    Esta no es una política novedosa. La administración actual que termina su gestión el 10 de diciembre la viene aplicando desde 2004. Es con estas partidas que periódicamente el Poder Ejecutivo decide aumentos en las jubilaciones y pensiones, salarios de los empleados públicos y asignaciones familiares. También se conformó durante todos estos años una caja desde donde se pudieron atender algunos proyectos de obras públicas provinciales y municipales que no fueron atendidos originalmente por el Presupuesto.

    Para utilizar estos excedentes, el gobierno cuenta con superpoderes permanentes desde 2006, al haberse modificado entonces el artículo 37 de la Ley de Administración Financiera y por el cual el jefe de Gabinete puede modificar asignaciones de gastos ya presupuestados sin límite. Esto podrá continuar aplicándose durante 2008 sin mayores problemas.
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