20 de septiembre 2006 - 00:00

Gasoil: más presión de gobierno a las empresas

Entre el lunes y ayer, la Secretaría de Comercio Interior envió inspectores a las petroleras Petrobras y Shell para recabar datos sobre producción, ventas, precios y exportación de gasoil. Las inspecciones, impulsadas por el secretario del área, Guillermo Moreno, se registran en momentos en que hay dificultades en el abastecimiento de gasoil en el interior del país y el riesgo de que la escasez se acentúe cuando el campo comience la siembra del trigo.

Se interpreta que la intención de Moreno es, en primer lugar, presionar sobre esas empresas porque no acompañaron con más producción de gasoil el incremento de la demanda de ese combustible. No obstante, no habría normas, dentro de las que maneja Comercio Interior, para aplicar sanciones o reclamar determinado comportamiento, como aumentar la producción o importar combustible.

Un portavoz de Shell dijo que la empresa «está refinando todo el producto que puede refinar», en alusión a la capacidad instalada y al petróleo que obtienen en el mercado local con un descuento equivalente aproximadamente a la retención a las exportaciones. Ese precio es el que a su vez permite a las refinerías sin petróleo propio vender combustibles en el mercado local a valores mucho más bajos que los internacionales.

Las petroleras atribuyen la escasez de gasoil al aumento de la demanda y a la imposibilidad de importar, porque aun sin impuestos, el gasoil traído del exterior es más caro que el local. El gobierno ya presionó sobre todo a Repsol YPF para que importara y la empresa ingresará unos 145.000 metros cúbicos de gasoil a fin de mes.

Según el criterio oficial, expresado semanas atrás por el ministro Julio De Vido, «compañías que ganan millones de dólares no se pueden quejar por perder algunos pesos por importar».

  • Afectados

    El problema del gasoil afecta al interior del país, donde hay más demanda del campo, y en especial a las estaciones de servicio blancas, sin bandera, porque las petroleras abastecen a los surtidores de sus propias redes.

    Si tienen excedente, las empresas, al igual que los distribuidores mayoristas, preferirían vender al agro, a la industria o alguna central eléctrica, a los que pueden cobrar un precio más alto que a los estacioneros. La consecuencia inmediata de esto es que hay unas 1.500 estaciones blancas que están en riesgo de quiebra y que ya suspendieron a unos 650 operarios. Por otra parte, termina habiendo menos bocas de expendio con disponibilidad de gasoil, con lo cual las de bandera también suelen quedarse sin producto.

  • Riesgo

    Trabajadores de bocas de expendio lanzaron ayer un paro de actividades para el 13 de octubre, porque según el secretario general del Sindicato Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio, Carlos Acuña, «hay 1.500 estaciones de servicio y 18.000 puestos de trabajo en riesgo por la crisis que atraviesa el sector».

    Por su parte, la titular de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina ( FECRA), Rosario Sica, reconoció que «algunos empresarios han tenido que suspender a parte del personal por la crítica situación de desabastecimiento».

    Si bien Sica advirtió que «esta situación se agrava todos los días», confió en que «en el transcurso de la semana se comience a solucionar», porque, según dijo, el viernes pasado llegaron barcos con gasoil importado y las petroleras prometieron colocarlo en las estaciones, aun en las blancas.
  • Te puede interesar