ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

1 de julio 2005 - 00:00

Gata flora de capitales antes por estar afuera y ahora porque entrarían

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El control del mercado de capitales en un país es un tema controvertido. Chile, por ejemplo, lo implantó durante años y lo eliminó en 2001 por reconocer que en el largo plazo pierde eficacia. Pero la economía de Chile es sana, aunque muy dependiente en energía. Que la Argentina también lo implante depende de ganancias y perjuicios. Por lo pronto, no impide que se opere sobre títulos argentinos porque se lo hace en el exterior. Además trae perjuicio en ingresos genuinos a operadores locales. Ni siquiera se resolvió que si se los retiene en 30% puedan ser invertidos en la Bolsa, algo que ayudaría a este mercado de capitales.

Si la actual sobreabundancia de dinero en el mundo, más la baja de la tasa de interés, más la lentitud de crecimiento que se vaticina, más el riesgo de que estallen burbujas, se produce técnicamente, recién se valorizaría que la Argentina tenga un mercado de capitales restringido en cuanto a la presencia de los «golondrina» o esporádicos que agravan las crisis con sus movimientos especulativos bruscos.

Sin embargo, en forma natural la Argentina hoy tiene alguna cobertura: se hace dispendio de fondos públicos desde el gobierno con motivo de los próximos comicios de octubre pero luego debe haber racionalización, destape de las ollas donde están comprimidas artificialmente las tarifas, arreglo con 24% de bonistas que no entraron al canje, cumplimiento de exigencias del Fondo Monetario, etc. Tiene que haber racionalización desde octubre y durante 2006 -en una óptica tan politizada de este gobierno que no cree en otro sustento para gobernar que el basado en «cajasfluidas»- porque de lo contrario no se podrían volver a abrir los grifos de los subsidios en 2007, año de elección de un nuevo presidente o reelección de Néstor Kirchner.

La Argentina entonces, pese al tremendo aumento del gasto estatal por política, no está mal y está en vísperas de mejorar por políticas económicas racionales, aunque no sean populares. Pero 2006 no es un año con elecciones.

En caso de estallido de crisis externas posiblemente se podrían retener los capitales y sin provocar estampida hacia afuera. Esto torna más discutible la limitación del gobierno al mercado de capitales como dispuso la línea económica. La línea política no tiene sustento técnico para analizar este tema.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias