Las acciones de General Motors Corp (GM) cayeron a sus mínimos desde 1955, y arrastraron al sector automotor estadounidense, luego de que Goldman Sachs rebajó la recomendación del papel de la mayor automotriz del país a "vender".
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El banco de inversión advirtió que el complicado fabricante de autos podría estar obligado a aumentar su capital y reducir su dividendo, en medio de la dura crisis de la industria.
Sin embargo, el presidente ejecutivo de GM, Rick Wagoner, aseguró que la compañía tenía la liquidez adecuada para operar hasta fines de año y que contaba con varias opciones para después de eso.
"Tal como lo hemos dicho antes, tenemos una muy buena y sólida base de financiamiento en cualquier escenario que veamos, sólido hasta fines de este año", comentó el ejecutivo a periodistas, tras un encuentro económico con el candidato presidencial Barack Obama. "Contamos con muchas opciones para financiarnos después de eso", agregó.
El derrumbe de las acciones de GM se produce cuando existe una creciente preocupación sobre los riesgos de liquidez de la industria automotriz y de sus proveedores, en un mercado que tambalea debido a los precios récord de la gasolina y el impacto de la crisis de la vivienda y del crédito.
La advertencia de Goldman Sachs, que incluyó la inusual recomendación de "vender" para el mayor actor de la industria automotriz estadounidense tras un periodo de duras caídas en el precio de la acción, desató una ola de ventas en el sector.
Mientras el título de GM descendió un 10,77 por ciento, a 11,43 dólares, los papeles de su rival Ford Motor Co, a la que Goldman le recortó su precio objetivo, perdieron un 3,24 por ciento.
Las acciones del proveedor de autopartes Lear Corp también cayeron, después de que la correduría también redujera su recomendación a "vender".
Las acciones de GM han retrocedido un 38 por ciento en el último mes debido a las evidencias acumuladas sobre la debilidad de las ventas de autos en Estados Unidos de junio, lo que elevó las dudas sobre las perspectivas de recuperación para el segundo semestre que GM y otras grandes automotrices han anticipado.
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