El presidente Néstor Kirchner dialoga con los periodistas durante el vuelo que lo trajo de regreso luego de su gira por Alemania.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De lo que sí está convencido Kirchner -dicen en su entorno más cercano-es de mantener el superávit fiscal (requisito que siempre reclamó el FMI), ser un país confiable y, por lo tanto, cumplir con los compromisos asumidos por su gestión. De allí la insistencia sobre que la prioridad de pago la tienen los bonistas que ingresaron al canje. Informate más
En el gobierno creen que el actual presidente del Fondo, Rodrigo de Rato, no puede manejar el staff del organismo, que es el que no perdona que la Argentina, a través de la recuperación económica, demuestre que sus recomendaciones y políticas no son la única solución posible. Y explican que, justamente, porque Rato no está pudiendo controlar a la línea, Anne Krueger vuelve a cobrar protagonismo y «ella es una clara defensora de las ideas imperantes en los '90", comentaban allegados al Presidente.
El problema que enfrentan los funcionarios del FMI, según comentan en Washington, es que existe un cuestionamiento en los Estados Unidos acerca del rol de la entidad. Más aún, la experiencia argentina ya se convirtió en un leading case que está siendo analizado por numerosos países. Por ejemplo, en Alemania, en sólo dos semanas (una de ellas coincidió con la gira del presidente Kirchner) se llevaron a cabo dos conferencias organizadas por Inwent, dependiente del Ministerio de Economía y Cooperación de ese país, donde se discutieron las políticas de condicionamientos a los préstamos de los organismos multilaterales.
Dejá tu comentario