Un paro de trabajadores del petróleo y el gas del sur del país, con la crisis energética como trasfondo, puso hoy en alerta durante varias horas al Gobierno nacional hasta que se alcanzó un principio de acuerdo tras la intervención de al menos cuatro ministros del Poder Ejecutivo.
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El entendimiento parcial consistió en elevar la base imponible del impuesto a las ganancias de los trabajadores del sector, cuya medida de fuerza interrumpió momentáneamente los suministros de gas a Chile, centro de disputas bilaterales en los últimos años.
La protesta alcanzó a las provincias de Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquén y radicó en el gravamen que también había sido el desencadenante de una violenta manifestación en febrero pasado, que finalizó con la muerte del oficial Jorge Sayago en Las Heras.
De hecho, en la noche del martes al menos seis personas fueron detenidas luego de que se registraran serios disturbios en una refinería de la localidad neuquina de Plaza Huincul, durante el paro del Sindicato de Petróleo y Gas Privado.
Durante la madrugada el ministro de Planificación, Julio De Vido, se enteró que la provisión del fluido a Chile estaba interrumpida, lo cual presagiaba nuevos problemas con el Gobierno trasandino de Michelle Bachelet.
A las 4.00 de la mañana, De Vido llamó a su colega de Interior, Aníbal Fernández, y una hora después ya estaban reunidos en la Casa Rosada; poco después se sumó el titular de Trabajo, Carlos Tomada, posteriormente el Presidente y finalmente la ministra de Economía, Felisa Miceli.
De Vido tomó la iniciativa porque la cuestión energética está dentro de su área; Tomada por el conflicto laboral; Miceli porque el reclamo involucraba una cuestión de su cartera, y Fernández debido a los posibles probemas de seguridad.
Posteriormente la cartera laboral dictó la conciliación obligatoria en el conflicto y delegaciones sindicales de las distintas provincias se trasladaron a Buenos Aires para negociar con las autoridades nacionales.
A esa hora, el presidente Kirchner ya había ordenado que se solucionara el conflicto y se reunió a solas durante un largo rato con la ministra Felisa Miceli.
El Presidente tenía previsto viajar por la mañana a Jujuy, pero suspendió su visita a la provincia norteña -a las 22.30 de este martes, oficialmente por razones climáticas- y dedicó la jornada a evaluar el conflicto petrolero.
La negociación recaló en el Ministerio de Economía, a cuya titular se le atribuyó puertas adentro del Gobierno la responsabilidad por no haber resuelto el tema desde la crisis por la muerte de Sayago, ocurrida el 7 de febrero último.
Los sectores de gas y petróleo proveen buena parte de las necesidades energéticas del país, aunque el Gobierno negó insistentemente en los últimos meses la existencia de una crisis.
Por la tarde, voceros del Ministerio del Interior confirmaron que 170 gendarmes fueron trasladados en forma "preventiva" al destacamento de Loma La Lata, en Neuquén.
Luego, delegados de trabajadores de Río Negro y Neuquénllegaron a un acuerdo en Hacienda y levantaron el paro, en tanto se esperaba que durante la noche el entendimiento fuera firmado en Trabajo, a condición de que también fuera avalado por los representantes gremiales de Chubut y Santa Cruz.
El entendimiento consiste en que los adicionales por viajes y comida que cobran los trabajadores dejen de formar parte de la base imponible del impuesto a las ganancias, con lo que se reducirá en gran medida la carga.
El titular del Sindicato de Trabajadores de Gas y Petróleo, Guillermo Pereyra, señaló que "los viajes representan aproximadamente 700 pesos por mes y el rubro de comida entre 600 a 1.200 pesos por mes", lo que, según dijeron otros gremialistas, hace que los descuentos alcancen al 42 por ciento del sueldo.
"Son rubros importantes que hacen subir la base imponible y este acuerdo hace que no se descuente tanto del impuesto a las ganancias", explicó Pereyra y agregó que lo descontado durante este año será reintegrado como crédito fiscal en 2007.
Para que el entendimiento pueda ser implementado se necesita una ley que así lo disponga, informaron fuentes del Ministerio y los sindicalistas.
"Falta que las empresas pongan algo, como por ejemplo que se hagan cargo de la parte del impuesto a las ganancias sobre parte de la remuneración de horas extras después del límite de 80 horas trabajadas", precisó Pereyra.
Los incidentes en Plaza Huincul se registraron anoche cuando representantes del sindicato convocaron a los empleados de una refinería a retirarse del lugar para comenzar una huelga.
El paro de los petroleros fue convocado luego de que fracasaran las negociaciones entre el sindicato, la Cámara empresarial y el Gobierno nacional.
La medida se concretó en principio como apoyo a los trabajadores de la empresa Pride, que durante varias semanas desarrollaron un paro de actividades por la carga del impuesto a las ganancias.