La discusión entre el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y los banqueros al momento de definirse los créditos para inquilinos trató diferentes alternativas. Una de ellas, señalan en la plaza financiera, fue la posibilidad de que el Estado sólo se hiciera cargo de una reducción de tasas si, en el transcurso del tiempo, éstas aumentaran considerablemente. Pero la postura de Moreno fue siempre inamovible: el gobierno nunca se haría cargo de subsidiar tasas de los créditos hipotecarios. Esa decisión nunca estuvo del lado oficial en las conversaciones mantenidas con banqueros.
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