Las autoridades dijeron que la decisión fue autorizada por el presidente Hugo Chávez desde Cuba.
Venezuela devaluó el viernes su moneda a 6,3 bolívares por dólar desde 4,3 bolívares, en una medida ampliamente esperada que aliviará las finanzas del país petrolero tras un enorme gasto público durante las elecciones presidenciales del 2012, pero que agregaría combustible a la ya elevada inflación.
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La devaluación del bolívar, del 46,5%, mitigaría la escasez de dólares que ha ralentizado las importaciones y generado desabastecimiento de alimentos y bienes en un país donde el Gobierno mantiene un férreo control de cambio desde hace una década.
"El valor de nuestra divisa es de 4,30 (bolívares por dólar) y se tomó la decisión de pasarlo a 6,30", anunció el ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, en rueda de prensa.
La quinta devaluación del bolívar en una década fue decidida luego de que el presidente Hugo Chávez abriera las compuertas del gasto público el año pasado durante una intensa campaña que le aseguró su reelección hasta el 2019.
El ingente gasto en construcción de viviendas y otros programas sociales como la venta subsidiada de alimentos y asistencia para grupos vulnerables debilitó las cuentas del país, sostenidas por los ingresos por las exportaciones petroleras.
Las autoridades dijeron que la decisión fue autorizada por el presidente Chávez desde Cuba, donde convalece desde principios de diciembre cuando fue sometido a su cuarta cirugía por la enfermedad que lo aqueja desde mediados del 2011.
En Venezuela rige un control cambiario desde 2003, creado para detener una elevada fuga de capitales que se precipitó por una crisis económica tras una huelga petrolera que intentaba sacar a Chávez del poder.
Analistas aseguraron que la devaluación favorecerá las finanzas de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), fuente de 9 de cada 10 dólares que ingresan al país, al multiplicar la cantidad de bolívares que recibe por sus exportaciones.
Aunque la medida pondría presión sobre la inflación, al encarecer las importaciones en una economía donde la mayoría de insumos y bienes se compran al exterior.
"Todo va a aumentar: los precios, la comida, línea blanca. Es malísimo porque el ingreso de los venezolanos está muy mal", dijo Oswaldo Lugo un profesor de física de 58 años, a las afueras de un supermercado en una zona de clase alta de Caracas.
Más temprano el viernes, el Banco Central reveló que la inflación de enero se aceleró a 3,3 por ciento con lo que la tasa en los últimos 12 meses fue del 22,2 por ciento, lejos de la meta para este ejercicio, de entre 14 y 16 por ciento.
No obstante, el ajuste cambiario podría mejorar el flujo de las divisas para importaciones, que venían cayendo desde finales de 2012 produciendo brotes de desabastecimiento en algunos alimentos de alto consumo y bienes, además del encarecimiento del dólar informal.
"Este anuncio le generará una caja adicional al Gobierno equivalente a 3 ó 4 puntos del PIB", calculó Asdrúbal Oliveros, de la firma Ecoanalítica.
Merentes explicó que se elimina además el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme), un organismo que permitía a importadores y personas naturales obtener dólares a una tasa superior a la controlada con la compraventa de papeles públicos (5,3 bolívares por dólar).
Sin embargo, Oliveros advirtió que el mecanismo que escogieron para devaluar, prescindiendo del SITME, sistema secundario de administración de divisas establecido en el 2010, terminará por ser negativo para el sector privado, que no tiene otra alternativa en el corto plazo para acceder a dólares.
"No tiene mucho sentido en el tiempo mantener un sistema que busca el endeudamiento del país (...) y ya cumplió las expectativas. En los últimos tiempos estaba imperfecto", dijo Nelson Merentes, presidente del Banco Central, al explicar por qué fue adoptada la decisión sobre el SITME.
El gobernador de Miranda y excandidato presidencial Henrique Capriles, criticó la medida: "Viernes de carnaval y el Gobierno se está tirando una devaluación de nuestra moneda. Cómo se burlan de los venezolanos", escribió en su cuenta de Twitter.
En Venezuela es feriado el próximo lunes y martes por Carnaval.
Minutos antes del anuncio, el vicepresidente Nicolás Maduro dijo que el mandatario le había pedido a sus ministros un mayor esfuerzo a nivel económico.
"Tenemos que aprender a hacer mucho con poco, más con menos. Voltear la cultura rentista petrolera en donde históricamente, porque hay petróleo, nos acostumbramos a hacer poco con mucho", dijo Maduro, designado por Chávez como su potencial sucesor en caso de que deba alejarse del poder.
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