Greenspan agregó que los efectos sobre inflación y crecimiento económico "deberían ser inferiores a los de los años 70", durante el denominado "shock petrolero".
Según el titular de la Fed, la economía estadounidense está en condiciones de absorber los efectos del petróleo caro, un fenómeno que acompañó a menudo a la historia norteamericana, y que se hizo sentir en los dos últimos años con el alza del petróleo y el gas.
"Desde fines de 2003, el encarecimiento tuvo casi el efecto del equivalente al 0,75% del PBI aunque no ha distorsionado o sofocado el funcionamiento de los mercados".
No obstante, el titular de la Fed opinó que "los riesgos de más consecuencias negativas podrían intensificarse si los precios del petróleo alcanzaran nuevos récords".
Según Greenspan, las reservas seguirán subiendo debido a la desaceleración de la demanda a causa de los precios elevados.
"Es un fenómeno que de cualquier manera -concluyó- se está verificando en los principales países".
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