El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En una conferencia patrocinada por el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, Greenspan indicó que la subida de los últimos años de los precios del petróleo y del gas natural en el mercado futuro tendrá casi con toda seguridad un impacto en la economía de Estados Unidos.
El impacto será mayor para los usuarios del gas natural porque no cuentan con una red de suministros diversificada por todo el mundo que le permita hacer frente a esos aumentos.
"Si los mercados de gas en América del Norte van a funcionar con la flexibilidad que muestra el petróleo, es necesario un mayor acceso a las vastas reservas mundiales de gas", indicó.
El 57 por ciento del petróleo que se consume en el mundo es importado, pero tan sólo se importa el 23 por ciento del gas natural, lo que -según Greenpan- demuestra el potencial de crecimiento que tiene el comercio de esta última materia prima.
Las importaciones de gas natural licuado representó tan sólo el 2 por ciento de las importaciones estadounidenses el año pasado, dado que muy pocos puertos cuentan con las instalaciones necesarias para tratarlo.
Esta situación podría cambiar próximamente y "dada la notable reducción de costes para el transporte y la licuefacción del gas naturales se está desarrollando un importante comercio global", explicó el presidente del banco emisor estadounidense.
Los precios del gas natural en el mercado futuro han subido de los 3,20 dólares por mil pies cúbicos en que se encontraban en 2001 a los casi cinco dólares actuales.
Aunque parte de este aumento puede deberse a la incertidumbre en Oriente Medio, la causa principal -según Greenspan- es el comercio relativamente reducido de esta materia prima.
"El precio del gas natural es mucho más volátil que el del petróleo, lo que sin duda refleja, en parte, un comercio global menos desarrollado", explicó.
Dejá tu comentario