6 de octubre 2006 - 00:00

Grobocopatel: "Vamos a entregar a nuestros hijos tierras mejores que las que recibimos"

Gustavo Grobocopatel, presidente del Grupo Los Grobo, encaró su disertación como una entusiasta apuesta al futuro del país, sin embargo, reivindicando su capital social y la necesidad de invertir mucho en él. "Con más del 50% de su territorio semiárido, la Argentina puede convertir esos campos en productores de biocombustibles". Y agregó: "El liderazgo argentino en soja es tan importante que, con solo una cosecha, pagamos nuestra deuda con el FMI". Y todo esto, sin deteriorar la calidad de nuestros suelos: "Vamos a entregar a nuestros hijos tierras mejores que las que recibimos, incluso derrotamos a los agoreros que nos cuestionaban la falta de capacidad de almacenaje, hemos logrado, con tecnología propia, prescindir del almacenaje en silos". "Veo al tercer sector integrando un nuevo capitalismo", cerró su optimista intervención Grobocopatel.

A su turno, Federico Nicholson, Director de Ledesma, cuestionó la desigual distribución de la riqueza en la Argentina. "El PBI per cápita en el Noroeste y en el Noreste es la mitad que en la pampa húmeda", denunció: "Es indispensable equilibrar a la Argentina en todo su territorio", agregó, e hizo un encendido llamado a mejorar realmente la infraestructura del transporte, haciendo hincapié en el ferrocarril Belgrano, que comunica al norte del país con los puertos. También fue enfático en su defensa de la educación: "Es la base del desarrollo", dijo, y criticó el "golpe mortal que significó la reforma educativa de 1993, al tiempo que reconozco que hoy se están haciendo bien las cosas en esa materia".

Finalmente, Cristiano Rattazzi, Presidente de FIAT Argentina, hizo un llamado a devolver al país su movilidad social, basados también en la educación. "Hay que corregir con cuidado y gradualmente las inconsistencias", dijo, "para que lleguen inversiones, porque sin ellas habrá problemas de flexibilidad en la oferta". "El superávit fiscal no se mantendrá en base a impuestos distorsivos", alertó, y reveló que "mientras un obrero del sector cobra 30 dólares la hora en Europa o Estados Unidos, su salario en Argentina es unos 6 dólares por hora, lo que implica una clara ventaja competitiva".

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