Habilitan uso de BODEN para construir viviendas
-
El BCRA eliminó una nueva restricción al agro: cuál es y cómo impacta en los créditos
-
Cómo ahorrar hasta un 30% en compras con código QR con esta aplicación
«Debo anunciarles que, tal como estaba previsto, se pone en marcha la posibilidad de aplicar títulos públicos recibidos voluntariamente por los ahorristas para la construcción nueva», dijo el funcionario al cierre de la 50ª convención de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC). Agregó que para tal fin «se ha dispuesto un fondo de $ 300 millones, equivalente a 500.000 metros cuadrados de construcción social, o su equivalente a 7.000 viviendas y 20.000 puestos de trabajo».
•Mecanismo
La jornada de la CAC, en un marco de estricta austeridad -en lugar de un hotel de cinco estrellas se alquiló el Teatro San Martín; el intendente de Venecia, Paolo Costa, y el economista estadounidense Paul Krugman hablaron vía videoconferencia-, se había iniciado por la mañana con el discurso de su presidente, Eduardo Baglietto (Techint). El empresario afirmó que «hoy la Argentina es un país que no construye» y les pidió a «nuestros políticos, nuestros sindicalistas, nuestras instituciones y a los empresarios que entiendan que no hay más tiempo que perder para elaborar un modelo de país productivo, factible de implementar, inserto en el mundo globalizado, pero con su propia identidad», para luego asegurar que «están dadas las condiciones para una recuperación sostenida: si hacemos las cosas bien, así como fuerte fue la caída, puede ser asombrosa la recuperación».
Más tarde, el vicepresidente de la entidad, Aldo Roggio, hizo una encendida defensa de las empresas de capital nacional «y de las extranjeras con muchos años de presencia en el país», en contraposición con las constructoras llegadas del exterior en el último período. Roggio (nieto del fundador del grupo, Benito Roggio), luego de historiar la empresa familiar, manifestó su «compromiso y convencimiento de que un empresariado nacional fuerte y dinámico es un componente esencial para enfrentar, junto a los demás actores de la sociedad, para transformar esta profunda crisis en un punto de inflexión hacia una Argentina con esperanza».
•Interrogante
Roggio se preguntó si «queremos ser un país o un campo de operaciones», en referencia a lo que son -según su óptica-los mercados externos para las empresas de capital extranjero. «Todos los países avanzados del mundo tienen una actitud positiva frente a su industria nacional. Las empresas nacionales son el motor del desarrollo económico en todo el mundo.»
En el mismo panel y en la misma tónica, Luis Bameule ( Quickfood/Paty) aseveró que las únicas empresas que siguen exportando en el negocio de las carnes «son de capital nacional. Somos sobrevivientes, pero el conjunto no funcionó por falta de reglas claras, justas y sobre todo permanentes». Por su parte, Amadeo Vázquez, flamante presidente de Telecom (propiedad de Telecom Italia y de France Telecom) y director del Banco Francés (del BBVA español), afirmó que en la Argentina «se exageró el desinterés en el desarrollo de la banca privada nacional». Vázquez afirmó que los banqueros extranjeros carecen del conocimiento que tienen sus pares locales de las diversas actividades y regiones del país. «Sin banca nacional, quedan regiones y actividades sin financiamiento», sostuvo.
Sin llegar a pedir la desaparición de la banca extranjera, Vázquez dijo que «no hay país desarrollado en el mundo en el que el sistema financiero local no ocupe un lugar clave. La banca extranjera es importante para aportar tecnología, interconexión, relación con los mercados globales y de capitales, pero no sustituye a la banca nacional». Vázquez, cabe recordar, fue presidente del Banco Río hasta que el grupo Pérez Companc lo vendiera al Santander Central Hispano.




Dejá tu comentario