20 de noviembre 2002 - 00:00

Habilitan uso de BODEN para construir viviendas

El ministro de Economía, Roberto Lavagna, ratificó ayer que se instrumentará la posibilidad de utilizar BODEN para construir viviendas nuevas. Sin embargo, no aclaró cuándo comenzará a regir la franquicia, que es similar a la que ya rige para la compra de automóviles cero kilómetro con éxito. «Determinado el cupo necesario, en los próximos días se dará a conocer la operatoria concreta», prometió.

«Debo anunciarles que, tal como estaba previsto, se pone en marcha la posibilidad de aplicar títulos públicos recibidos voluntariamente por los ahorristas para la construcción nueva»
, dijo el funcionario al cierre de la 50ª convención de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC). Agregó que para tal fin «se ha dispuesto un fondo de $ 300 millones, equivalente a 500.000 metros cuadrados de construcción social, o su equivalente a 7.000 viviendas y 20.000 puestos de trabajo».

La reunión convocó a unos 700 empresarios del sector, y -como sucede en estos casos-los «coffe breaks» fueron utilizados para intercambiar informaciones, opinar sobre los discursos y hasta esbozar la concreción de algún negocio. Por caso Munir Madcur, uno de los directivos de la CAC, se abrazó con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen; luego del efusivo saludo, el empresario admitió: «Pensar que antes el conocido era yo, y ahora soy apenas el padre de Leo» (en referencia a su hijo Leonardo, subsecretario de Financiamiento y estrecho colaborador de Nielsen).

El jefe de ambos, Lavagna, recordó varias medidas que se tomaron en las últimas semanas para favorecer la reactivación del sector:

• La readecuación de los precios de los contratos para la reanudación de obras;

• La selección de un grupo de 23.000 viviendas sociales para concentrar en ellas todos los fondos disponibles y terminarlas en un plazo máximo de ocho meses. Agregó que «para incitar el uso adecuado de los recursos del FONAVI por parte de las provincias, el Estado nacional aportará 30% de la certificación de obra; estas viviendas se ubican en 21 provincias».

•Mecanismo

Asimismo, reafirmó la creación de «un mecanismo de anticipos con fondos nacionales para reanudar obras de alta prioridad y gran impacto en infraestructura, como el Paso de Jama o la terminación del puente Rosario-Victoria, pre-vista para marzo próximo».

La jornada de la CAC, en un marco de estricta austeridad -en lugar de un hotel de cinco estrellas se alquiló el Teatro San Martín; el intendente de Venecia,
Paolo Costa, y el economista estadounidense Paul Krugman hablaron vía videoconferencia-, se había iniciado por la mañana con el discurso de su presidente, Eduardo Baglietto (Techint). El empresario afirmó que «hoy la Argentina es un país que no construye» y les pidió a «nuestros políticos, nuestros sindicalistas, nuestras instituciones y a los empresarios que entiendan que no hay más tiempo que perder para elaborar un modelo de país productivo, factible de implementar, inserto en el mundo globalizado, pero con su propia identidad», para luego asegurar que «están dadas las condiciones para una recuperación sostenida: si hacemos las cosas bien, así como fuerte fue la caída, puede ser asombrosa la recuperación».

Más tarde, el vicepresidente de la entidad,
Aldo Roggio, hizo una encendida defensa de las empresas de capital nacional «y de las extranjeras con muchos años de presencia en el país», en contraposición con las constructoras llegadas del exterior en el último período. Roggio (nieto del fundador del grupo, Benito Roggio), luego de historiar la empresa familiar, manifestó su «compromiso y convencimiento de que un empresariado nacional fuerte y dinámico es un componente esencial para enfrentar, junto a los demás actores de la sociedad, para transformar esta profunda crisis en un punto de inflexión hacia una Argentina con esperanza».

•Interrogante

Roggio se preguntó si «queremos ser un país o un campo de operaciones», en referencia a lo que son -según su óptica-los mercados externos para las empresas de capital extranjero. «Todos los países avanzados del mundo tienen una actitud positiva frente a su industria nacional. Las empresas nacionales son el motor del desarrollo económico en todo el mundo.»

En el mismo panel y en la misma tónica, Luis Bameule ( Quickfood/Paty) aseveró que las únicas empresas que siguen exportando en el negocio de las carnes «son de capital nacional. Somos sobrevivientes, pero el conjunto no funcionó por falta de reglas claras, justas y sobre todo permanentes». Por su parte, Amadeo Vázquez, flamante presidente de Telecom (propiedad de Telecom Italia y de France Telecom) y director del Banco Francés (del BBVA español), afirmó que en la Argentina «se exageró el desinterés en el desarrollo de la banca privada nacional». Vázquez afirmó que los banqueros extranjeros carecen del conocimiento que tienen sus pares locales de las diversas actividades y regiones del país. «Sin banca nacional, quedan regiones y actividades sin financiamiento», sostuvo.

Sin llegar a pedir la desaparición de la banca extranjera,
Vázquez dijo que «no hay país desarrollado en el mundo en el que el sistema financiero local no ocupe un lugar clave. La banca extranjera es importante para aportar tecnología, interconexión, relación con los mercados globales y de capitales, pero no sustituye a la banca nacional». Vázquez, cabe recordar, fue presidente del Banco Río hasta que el grupo Pérez Companc lo vendiera al Santander Central Hispano.

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