El titular de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, ayer durante una exposición
que brindó ante una comisión del Congreso. Sus palabras generaron intranquilidad
y una corriente de ventas en el mercado.
Washington (Reuters) - El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, sostuvo ayer ante una comisión del Congreso que la economía no parecía encaminarse a una recesión. Sin embargo, advirtió que el crecimiento podría ser más débil que lo esperado y la inflación mayor. Con eso disparó las órdenes de venta de Wall Street.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Nuestra evaluación es de un menor crecimiento, pero un crecimiento positivo hacia el próximo año», sostuvo Bernanke en su reporte sobre la salud de la economía ante la Comisión Económica Conjunta del Congreso.
El presidente de la Fed dijo que es probable que en los últimos tres meses del año la economía experimente un crecimiento «notablemente» menor que el robusto tercer trimestre, en el que se vio una expansión anual de 3,9%. A continuación, las principales declaraciones de Bernanke:
La caída en el sector inmobiliario se intensificará y tanto el gasto del consumidor como el de las empresas se reducirán.
La razón por la cual muchos, incluyendo la Reserva Federal, han subestimado la cantidad de tiempo que tomaría que esto se resuelva, ha sido porque seguimos recibiendo malas noticias sobre los préstamos de alto riesgo y las implicaciones de eso sobre la demanda inmobiliaria. Vimos eso en primavera (boreal) y lo hemos visto más recientemente. Estas cosas nos han llevado a extender el período de ajuste.
Adicionalmente, nuevos incrementos en los precios del petróleo crudo han renovado la presión al alza sobre la inflación y podrían imponer una restricción adicional sobre la actividad económica.
Las autoridades de la Fed (en la reunión del 31 de octubre) vimos tanto riesgos a la baja para el crecimiento económico, como riesgos importantes al alza para la inflación. Estos factores probablemente incrementarían la inflación general en el corto plazo y, en caso de que se desamarren las expectativas de inflación, tendrían el potencial de impulsar la inflación también a largo plazo.
Mientras esperamos una desaceleración del crecimiento y vemos algunos riesgosde inflación, afortunadamente no vemos nada que se acerque al espíritu de los años 70. Creemos que el crecimiento será más moderado y que la inflación representa algún riesgo para ello, pero pensamos que el desempeño será mucho mejor que durante aquel período.
Probablemente se eleve la morosidad entre los deudores hipotecarios subprime. Un fuerte aumento de las ejecuciones de viviendas podría debilitar una ya vapuleada demanda de inmuebles y dañar a la economía en general.
Dejá tu comentario