Finalmente Daniel Hadad, asociado con Fernando Sokolowicz y Benjamín «Beto» Vignosky, compró 100% de «Azul TV». Tal como adelantara este diario, el acuerdo con los anteriores propietarios, el grupo español Telefónica (a través de su subsidiaria Admira) y el banco de inversión estadounidense JP Morgan fue cerrado ayer; por cuestiones formales (comunicaciones a los mercados bursátiles, feriado en Estados Unidos) el anuncio oficial podría realizarse entre hoy y el lunes próximo. Pero a todos los efectos, Hadad y sus socios ya son los nuevos dueños de la onda que hiciera grande Alejandro Romay: de hecho, se dice que la firma del convenio se habría producido ayer al mediodía en la consultora Baker McKenzie.
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Según trascendidos del mercado, cada una de las partes tendrá 33,33% del paquete accionario; el precio pagado por el canal rondaría los u$s 12 millones, más una deuda que rondaría los u$s 36 millones (de los cuales u$s 16 millones son en dólares, tomados en el exterior, y $ 40 millones de deuda local denominada en pesos) de la que se harán cargo los flamantes accionistas. El rumor indica también que Hadad asumiría como director del canal entre lunes y martes.
Trascendió que la cifra que abonarán los compradores al contado -al momento de concretarse la venta-será mínima (unos u$s 3 millones), y que el saldo de precio se irá pagando en cuotas semestrales, garantizadas por un banco del exterior.
La operación incluye también la propiedad de tres canales del interior: 9 de Resistencia, 9 de Paraná y 10 de Mar del Plata, que son hoy poco menos que repetidoras de la onda de Azul.
•Bienes
Hadad conserva 25% de «Radio 10» y de la FM «Mega», luego de venderle el año pasado 75% al grupo estadounidense Ennis en una cifra cercana a los u$s 15 millones. Por su parte, Sokolowicz fue accionista principal del diario «Página/12». A su vez «Beto» Vignosky fue socio minoritario y gerente general del grupo Meller, cuando éste operaba Páginas Amarillas antes de vendérsela a Telecom Argentina.
El grupo se impuso sobre otros pretendientes a quedarse con el canal, en una intensa puja que incluyó a Francisco de Narváez/Alejandro Shaw (trascendidos indican que querían comprar sólo por la deuda); el holding de medios brasileño Traffic/Hawilla (socio de Carlos Avila en TyC); la mexicana AztecaTV (la segunda cadena en importancia de ese país, detrás del gigante Televisa) y Constancio Vigil/ Gustavo Yankilevich/Disney.
•Contingencias
El trascendido indica que Hadad y sus socios, a diferencia de lo que sucedió con los oferentes extranjeros, habrían prevalecido en la puja por dos razones fundamentales:
• Se harían cargo de contingencias que pudieren surgir a partir de que tomen posesión del canal (lo que se conoce como «pasivos ocultos»);
• Aceptan el denominado «riesgo regulatorio». Los extranjeros compraban (algunos de ellos incluso por más dinero que Hadad) ad referendum de la aprobación de la operación por parte del COMFER; como Hadad ya tiene registro de radiodifusor (por «Radio 10») y además es argentino -igual que sus socios-no debería tener problemas en atravesar el escrutinio de los organismos oficiales.
La compra de «Azul TV» tendría, sin embargo, un costado negativo para Hadad: con el canal en su poder, no parece probable que sus casi públicas negociaciones con Avila para comprarle «La Red» puedan llegar a buen puerto. Es que el fundador de Torneos y Competencias, que también es dueño de «América TV», difícilmente le venda una onda radial a quien a partir de la semana próxima se convertirá en su principal competidor por el tercer lugar en los ratings (hoy gana «América»).
¿Qué sucederá, entonces, con los programas de Hadad que se ven por «América»? Todo indica que seguirán en esa frecuencia; los contratos son hasta fin de año, y no parece probable que Hadad vaya a incumplirlos. Lo que sí parece probable es que los nuevos dueños refuercen los contenidos periodísticos del viejo «Canal 9», sobre todo en un período de intensa puja preelectoral como el que se avecina en los próximos meses. Será interesante, desde ya, comprobar cómo conviven ideologías aparentemente tan disímiles como la de Hadad y la de Sokolowicz en un canal de aire.
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