Una curiosa derivación tuvo ayer una reunión de Néstor Kirchner con empresas de bebidas para revalidar el compromiso de no subir los precios. Lo que ocurrió en el encuentro -y, sobre todo, el detalle de las palabras presidenciales fue explicado por un comunicado firmado por la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Guillermo Moreno.
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De esta manera, el controvertido funcionario parece haber encontrado una nueva ocupación, quizá previendo algún destino indeseado luego del 10 de diciembre. Hace un mes, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, le prohibió seguir hablando en público. Fue después de un cruce con periodistas por una discusión sobre el precio del pan. A partir de allí, los encuentros con grupos empresarios por el acuerdo de precios se reprodujeron a través de escuetos comunicados del Ministerio de Economía. Pero la ausencia del titular del Palacio de Hacienda, Miguel Peirano, en la reunión de ayer (porque viajó a Brasil con la primera dama, Cristina Kirchner), le dio la oportunidad justa a Moreno de hacerse cargo de la situación.
El comunicado de Comercio Interior es más rico en detalles respecto de lo sucedido en el encuentro en Casa de Gobierno. Los empresarios que asistieron aseguran que la transcripción «es bastante fiel» de lo que dijo Kirchner, aunque «faltan algunos detalles». Funcionarios fieles a Peirano, por lo pronto, se sorprendieron al leer el comunicado. Al menos en lo formal, Comercio Interior es una secretaría que depende de Economía y ahora también se maneja de manera autónoma para dar a conocer los pormenores de las reuniones en las que participa el Presidente.
Según reza el comunicado de Moreno, Kirchner volvió a denunciar que hay sectores que lo quieren «desestabilizar». Aunque tal como había ocurrido el lunes no dio nombres específicos, aseguró que serían grupos « demandantes de inflación».
El Presidente volvió a aludir a estudios privados que aseguran que la inflación en alimentos en los últimos doce meses «fue inferior a 11%». Se refería a un trabajo que le presentó la consultora A.C. Nielsen, que pasó a ser una consultora de cabecera presidencial (al decir lo que se quiere escuchar). El cuarto párrafo del comunicado indica textualmente: «El Presidente insistió con que hay sectores minoritarios de la sociedad, a los que denominó como demandantes de inflación, que son los que han tratado de perturbar el éxito del actual proceso económico, generando alarmas innecesarias». Según el parte, Kirchner indicó que «estos sectores que siempre lucraron a partir de la especulación, son los que ahora quieren desestabilizar». El ataque de Kirchner tendría como destino al blanco favorito del gobierno en las últimas semanas, o sea, el sector financiero. Como los bancos son tenedores de bonos que ajustan por CER (al igual que otros grupos como AFJP o fondos internacionales), la teoría oficial es que presionan por una inflación más alta para que sus títulos tengan mayor margen de apreciación.
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