Las concesiones de los trenes metropolitanos tienen en principio diferencias entre sí en cuanto a la calidad del servicio brindado. Hay además una gran desprolijidad legal porque los contratos fueron renegociados en los últimos meses de la gestión de Carlos Menem, y luego vueltos a renegociar parcialmente durante la administración De la Rúa. En el caso del Metropolitano (ex Roca, Belgrano Sur y San Martín) quedó el decreto de Menem, porque la empresa atravesaba problemas societarios durante 2000-2001 (por esta razón es también la concesionaria en la que se detecta mayor incumplimiento y a la que el Estado le debe más subsidio). Con Metrovías (subterráneos y Urquiza), el contrato no fue cuestionado por los funcionarios de la Alianza porque había sido avalado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En el caso de Trenes de Buenos Aires (Mitre y Sarmiento) y Ferrovías (Belgrano Norte), hubo nuevos decretos firmados por De la Rúa.
Pero el fondo nunca se constituyó y cuando el ex ministro Cavallo dejó de pagar el subsidio operativo, las empresas ya no hicieron nuevas obras. En 2002 no hubo suba en el boleto. Finalmente, el actual gobierno declaró en setiembre la emergencia ferroviaria, y volvió al criterio original:
Dejá tu comentario