La Federación de las Industrias de Sao Paulo (Fiesp) está preocupada "con la politización del Mercosur" y "con los rumbos de la ronda Doha" de la Organización Mundial de Comercio (OMC), dijo martes a la AFP el director de Comercio Exterior de la entidad, Rubens Barbosa.
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El Consejo de Comercio Exterior y Relaciones Internacionales de la Fiesp, que comenzó este martes a analizar la última Cumbre del Mercosur en Córdoba, (Argentina), y el futuro de la ronda Doha, "mostró su preocupación por la politización de la región en el ámbito del Mercosur", subrayó el dirigente.
"Estamos procupados con los rumbos del bloque, a partir de la inclusión de Venezuela (en la Cumbre de Córdoba), si se transforma en un Mercosur político o en un Mercosur social ¿cómo queda la cuestión comercial, cómo queda la Unión aduanera?", cuestionó Barbosa.
En Córdoba se enfatizó en la construcción de un "Mercosur social", y un nuevo modelo de integración regional, basado en las coincidencias políticos de los gobiernos que integran el bloque, de orientación socialista, izquierdista o "progresista".
Sobre la Ronda de Doha para liberar el comercio mundial que fue suspendida la semana pasada, Barbosa dijo estar preocupado por la actitud de Brasil, uno de los principales actores de esas negociaciones multilaterales en la Organización Mundial de Comercio (OMC).
"No sabemos si el gobierno brasileño participa con más o menos ambición", destacó el ex diplomático, y recordó que la Fiesp propició "un acuerdo amplio". "Doha puede culminar con un acuerdo 'ligth', o un acuerdo amplio. Nosotros creemos que es mejor ningún acuerdo a un mal acuerdo" anotó.
La poderosa Fiesp representa a 133 confederaciones de los más diversos sectores productivos de Sao Paulo, estado que mantiene una participación del 40% en la generación del Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil.
Barbosa insistió en que la Fiesp, como se afirmó en una declaración de la semana pasada, "considera indispensable la reanudación de las negociaciones en el período más breve posible (...) para que un acuerdo multilateral equilibrado se alcanzado con éxito".
"La conclusión ambiciosa de la ronda Doha permitirá fortalecer el sistema multilateral de comercio y garantizará a Brasil ganancias expresivas, necesarias para mantener la trayectoria ascendente de sus exportaciones y el crecimiento sustentable de su economía", añadió la declaración.
Potencia agrícola y líder de los emergentes en el G-20, Brasil quedó como uno de los mayores perdedores tras el fracaso de la Ronda de Doha, de la cual esperaba obtener un mayor acceso a los mercados de los países desarrollados.
Tras cinco años de negociaciones, la Ronda encalló en la falta de acuerdos sobre los aranceles que impone la Unión Europea para proteger a su agroindustria así como en la reticencia de Estados Unidos a disminuir sus subsidios agrícolas internos. Tampoco hubo acuerdo sobre el acceso de bienes y servicios al mercado de los países en desarrollo.
La Fiesp concluyó que "sólo un acuerdo ambicioso podrá generar el equilibrio necesario entre la apertura de los mercados agrícolas y de bienes industriales".
"Cualquier acuerdo que legitime o permita el mantenimiento de barreras arancelarias a la agroindustria y de subsidios a la producción agrícola en los mercados desarrollados, es inaceptable", dijo la Fiesp.
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