La utilización de la capacidad instalada en la industria volvió a registrar en agosto una caída en términos interanuales, manteniendo la tendencia de los últimos meses. De acuerdo con las cifras presentadas ayer por el INDEC, el indicador se contrajo 2,8 puntos porcentuales al 60,5%, en un contexto complicado para la actividad en general y la producción manufacturera en particular, aunque en relación a julio se observó un alza de 1,8 p.p.
El resultado estuvo en línea con el flojo desempeño que mostró el Índice de Producción Industrial manufacturero (IPI) en el mes, que anotó una contracción del 6,4% en términos interanuales, tras el fuerte salto cambiario registrado luego de la amplia victoria de la fórmula Fernández-Fernández en las PASO. Esto desembocó en un incremento en las expectativas de inflación, lo que llevó a que el Banco Central debiera convalidar un fuerte alza en la tasas de referencia de la economía, generando así mayores complicaciones para la industria, y por ende, para la actividad.
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En agosto, Industrias metálicas básicas fue el segmento de mejor desempeño, con una utilización del 81,8%, seguido por Refinación del petróleo (79,8%) y Papel y cartón (73,4%), Productos minerales no metálicos (71,9%), Productos del tabaco (64,5%) y Productos alimenticios y bebidas (63,3%). Por debajo del nivel general finalizaron Productos textiles (58,8%), Edición e impresión (57,9%), Sustancias y productos químicos (51,6%), Productos de caucho y plástico (50,2%), Metalmecánica excepto automotores (47,5%) y la Industria automotriz (43,5%).
Sebastián Einstoss, analista de la consultora Seido, explicó que “la disrupción de agosto tuvo su impacto sobre la actividad industrial, con cierta diferenciación entre los distintos sectores”. Manifestó que, “por el momento, se sigue viendo la tendencia de los últimos meses, con datos que vienen dando bien para los sectores petrolero y de alimentos, entre otros, mientras que el textil y el automotriz siguen golpeados”.
En esta línea, Einstoss sostuvo que, dada la incertidumbre actual, “las empresas están esperando para producir; están regulando sus stocks y su nivel de producción, en medio de las restricciones de crédito”. Y recordó que en el último informe del Índice de Producción Industrial manufacturero hubo una caída en las expectativas de los agentes de la industria, ya que un 50,4% anticipó una caída en la demanda interna para el período septiembre-noviembre. A su vez, un 54,2% consideró que la utilización de la capacidad instalada se mantendrá en este período.
Cabe señalar que, previo a la mala dinámica de agosto, los datos habían comenzado a mostrar que se estaba llegando a un piso para la caída de la actividad. Pero el desenlace de las PASO eliminó cualquier posibilidad que podría haber llegado a tener la industria para recuperar el sendero alcista. De acuerdo con la consultora ACM, “dadas las condiciones macroeconómicas actuales, nuestras proyecciones sobre el sector industrial fueron ajustadas a una caída aproximada a los 17 puntos porcentuales de forma acumulada para este año”. Esto traería un impacto negativo para los indicadores sociales, de ingreso y de empleo, dado que el segmento manufacturero suele ser uno de los más intensivos en lo que es contratación de mano de obra.
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