Los precios al consumidor de Estados Unidos subieron un 0,4 por ciento en marzo, impulsados por los costos de energía, mientras que la medición estructural registró su mayor avance en un año por un alza en la categoría de indumentaria, mostraron el miércoles cifras oficiales.
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El informe del Departamento de Trabajo siembra dudas sobre la posibilidad de que la Reserva Federal haga una pausa en su ciclo de ajuste monetario en junio, como especulan algunos agentes del mercado.
El incremento en el índice general se ubicó justo en línea con las expectativas del mercado, pero el alza del 0,3 por ciento en la medición estructural, que excluye los precios de los alimentos y la energía, fue levemente superior a lo esperado.
"Esto no es una buena noticia", dijo Robert MacIntosh, economista jefe de Eaton Vance Management en Boston.
Los precios de los bonos del Tesoro cayeron, mientras que el dólar subió a medida que los operadores aumentaban sus apuestas a que la Fed podría aumentar dos veces más las tasas, en vez de una como creían antes del informe.
El Departamento de Trabajo atribuyó el 70 por ciento del alza en el índice estructural al aumento en los costos de la indumentaria y la vivienda.
Los precios de la indumentaria, que habían caído un 1 por ciento en febrero, subieron un 1 por ciento en marzo, mientras que los costos de vivienda, que representan casi un tercio del índice general, crecieron un 0,4 por ciento por segundo mes consecutivo.
El informe podría generar algunas dudas sobre si la Reserva Federal hará una pausa en su ciclo de ajuste monetario tras el próximo encuentro de mayo, especialmente ante el alza de los precios del crudo a niveles récord registrada en los últimos días.
Pese al incremento mayor al esperado en la medición estructural en marzo frente a febrero, la tasa anual se mantuvo estable en 2,1 por ciento. Para el índice general, en los 12 meses hasta marzo la inflación se desaceleró a un 3,4 por ciento desde el 3,6 por ciento registrado en el año terminado en febrero.
Los costos de la energía crecieron un 1,3 por ciento el mes pasado, revirtiendo la caída del 1,2 por ciento de febrero, mientras que los precios de la gasolina aumentaron un 3,6 por ciento y los del gas natural cayeron un 4,3 por ciento.
Otro informe del Departamento de Trabajo mostró que los trabajadores estadounidense siguen perdiendo la carrera contra la inflación, ya que sus ingresos reales cayeron un 0,3 por ciento en marzo.
La Fed subió las tasas en 15 ocasiones consecutivas desde junio del 2004, llevando el costo del dinero a un 4,75 por ciento.
El mercado da por descontado una nueva alza de 25 puntos básicos en mayo, mientras que otorga una ligera posibilidad a otro incremento en junio.
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