La historia se repite: el dólar vuelve a ser la mejor inversión

Economía

El billete oficial registró un alza del 63,2% en 2019, por encima de una inflación que rondaría el 55%. El buen contexto global fue favorable para las commodities, que acumularon subas de hasta 35,8%.

El dólar ha demostrado ser una de las mejores inversiones en la Argentina, un país que se vio afectado en diversas oportunidades por períodos de devaluaciones o de elevada inflación. Y 2019 no ha sido la excepción. Es que el billete oficial ha registrado un alza del 63,2%, finalizando en $63, contra una inflación que cerraría el año en torno al 55%, mientras que los tipos de cambio implícitos, como el “contado con liqui” ($74,41) y el MEP ($72,09), avanzaron 95,6% y 90,1%, respectivamente, y el blue, 95%, a $78,5.

El dólar operó con cierta volatilidad y con una marcada tendencia alcista a lo largo del año, en medio del nerviosismo generado por las elecciones presidenciales. Este fenómeno es una constante en la Argentina, dado que, en los períodos de mayor incertidumbre, los agentes terminan volcándose por activos que consideran más seguros. Es decir, la moneda estadounidense funciona como reserva de valor, más en un escenario de fuerte debilidad del peso. El Gobierno recién logró alcanzar la estabilidad cambiaria con la imposición del cepo (primero “light”, luego “hard”), que limitó artificialmente la demanda de divisas en el mercado cambiario. Esto se tradujo en un aumento en las brechas cambiarias, dado que los agentes optaron por las vías alternativas ya mencionadas para hacerse de divisas.

Más allá del plano local, los mercados estuvieron atentos a lo largo del año a las negociaciones entre EE.UU. y China, que parecen haber culminado en un principio de acuerdo en la disputa comercial, llevando a los principales indicadores en Nueva York a alcanzar nuevos máximos. El buen contexto global también fue favorable para los commodities: el petróleo mejoró 11,6%, la soja, 6,8% y el oro, 3,5%. En el año, las subas acumuladas fueron del 35,8%, 6,3% y 18,3%, respectivamente.

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Por el lado de las acciones, en 2019, el Merval culminó con una variación negativa en términos reales, al subir un 37,6%. Entre las acciones de mejor desempeño se destacaron Valores (+183%), Mirgor (+105,3%), Ternium (+94,3%), Aluar (+87,3%), YPF (+70,9%) y Banco Macro (+67,1%), entre otros. A contramano, Edenor (-52,5%) lideró las caídas, seguido por Transener (-42,3%), Transportadora Gas del Norte (-21,8%) y BYMA (-15,2%), entre otros. De todas formas, la Bolsa porteña finalizó el mes con un incremento del 20,8%, aprovechando el buen momento global, y optimismo con respecto a la renegociación de la deuda.

En cuanto al segmento de renta fija, los bonos de corto plazo fueron los más golpeados, ante la expectativa de la necesidad de renegociar los vencimientos de deuda. El Bonar 2024 cayó 15,6%, mientras que el Bonar 2020, 9,5%. Aquellos que se ubican en el tramo más largo de la curva tuvieron un mejor desempeño en el año, aunque sus valuaciones también se vieron golpeadas. El Par con legislación local subió 64,4%, seguido por el Discount (+41,1%), el bono centenario (+34,1%) y el Bonar 2037 (+27,4%).

Lucas Longo, analista de Research de Balanz, sostuvo que “este año, los bonos tuvieron dos etapas bien diferenciadas. Hasta agosto, el precio de estos fue un promedio ponderado de dos escenarios electorales bien marcado: un escenario ‘Macri’, con un spread sobre treasury americano similar a los que habíamos visto durante 2017, y uno ‘Fernández’, con bonos cotizando por valor de recupero en vez de por spread, es decir, ya contemplando un escenario de reestructuración”. “Después del resultado de las PASO, una contundente victoria de Fernández con porcentajes bien alejados de cualquier encuesta, los bonos alcanzaron precios del escenario ‘Fernández’. Las caídas fueron marcadas en bonos y acciones, mientras que también se observó un fuerte salto en el tipo de cambio. El nuevo precio de los bonos se basó en encontrar un nivel acorde conl valor de recupero estimado luego de la esperada reestructuración, y siempre atentos a cualquier anuncio que sirviera para conocer la postura de Fernández con respecto a la oferta de canje y a su programa económico”, agregó.

Desde fines de noviembre, tanto acciones como bonos comenzaron a mostrar ganancias, ya que los inversores vieron de buena manera al gabinete conformado por funcionarios cercanos al Presidente. En esta línea, Longo destacó que también “se comenzó a escuchar un discurso más moderado con respecto a la deuda; el ministro Guzmán se expresó a favor de un control sobre la expansión monetaria, y el anuncio de un paquete fiscal que aliviaría, al menos en el corto plazo, el déficit fiscal del Tesoro”. “Con estos anuncios, se redujo la probabilidad de una crisis monetaria y aumentó la probabilidad de continuar cobrando cupones hasta conocer los detalles de la oferta, lo que llevó a una fuerte suba en los bonos en las últimas semanas”, explicó. De todas maneras, los bonos argentinos siguen operando alrededor de u$s50, a la expectativa de la negociación de deuda, que será el principal factor junto con la evolución de la recaudación fiscal detrás del precio de los bonos. Habrá que ver cómo continúa esta película para definir cuál será el desempeño de los papeles en 2020.

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