28 de febrero 2001 - 00:00

Insólito: reforma podría hasta aumentar sueldos a legisladores

Fernando de la Rúa sobrevoló ayer las diferencias entre radicales y frepasistas y agradeció el «apoyo» de los legisladores provinciales de la Alianza a la reforma política oficial que propone, entre otros puntos, una reducción presupuestaria en las Legislaturas locales, aunque paradójicamente los autorice a aumentarse los sueldos.

«Les agradezco a los legisladores, a los ministros y a los funcionarios la redacción de este documento, que es un compromiso por la reducción del gasto público que el gobierno asumió desde que llegó al poder»
, dijo el Presidente en el hotel Panamericano, el mismo que sirvió de bunker aliancista cuando fue electo presidente en 1999.

Sin embargo, la redacción del documento referido a la reforma política, titulado «Ratificación Federal del Compromiso de la Alianza», llevó toda la tarde y fue concluido de apuro minutos antes de la llegada del Presidente. Una instancia que se repetirá con la convocatoria a peronistas y los partidos provinciales, en dos tandas más, tal como anticipó este diario.

Aunque en la mayor parte de sus distintos ítem del documento ya estaba listo desde el día anterior, hubo algunos puntos sobre los que se discutió airadamente y en uno de ellos prevaleció la opinión del Frepaso sobre la UCR. Fue el referido al tope de gastos de cada Legislatura, que los radicales el lunes en el comité nacional habían fijado en un elástico 3 por ciento, dejando fuera de la discusión del ajuste a 20 de las 23 provincias y la Capital Federal. Sin embargo, el embate del Frepaso, fundamentalmente el bonaerense (por su mayor número), obligó a los radicales a transar en 2 por ciento, que plasmó el documento aprobado. Con ese valor, insólitamente muchas provincias podrán aumentar los sueldos de los legisladores, es decir, lo contrario de lo que se busca con esta reforma.

En todo caso donde terminaron acordando fue en las insólitamente llamadas «dietas», que cobran mensualmente. Un tema que generó una dura pulseada. El parámetro sobre el que serán equiparadas es lo que percibe un diputado nacional, o sea $ 6.500, más o menos. El problema se planteó porque la mayor parte de los legisladores provinciales ganan menos que los nacionales. Y ahora el no político mensaje con el que regresan es que pueden aumentarse esas gordas dietas hasta alcanzar las del Congreso. Eso sí, sin viáticos ni pasajes.

Frustraciones

La propuesta del Frepaso de eliminar «becas y subsidios» (no se trató lo de las pensiones porque parece ser que en el interior no hay, aunque el Frepaso lo hizo notar en un documento propio), no fue aprobado en la porfía entre unos y otros. Tampoco tuvo éxito la propuesta del frepasismo bonaerense de eliminar los Senados. Ni fue mencionado en el documento final.

También mereció un capítulo la situación de las plantas de empleados, sobre quienes se terminaría haciendo el ajuste, como ocurre casi siempre. No fue éste el caso y los radicales se plantaron después de una dura discusión:
se respetará al personal permanente y sólo quedarán en el aire los empleados que a partir de ahora incorpore cada diputado, que cesarán cuando éstos concluyan sus mandatos. Es decir que se irán juntos en el futuro.

Desde temprano las instalaciones y la habitaciones del hotel Panamericano se fueron poblando ayer de alrededor de 500 diputados y senadores provinciales.
Héctor Martucci, secretario de Interior; y Walter Ceballos, de Provincias, tuvieron a su cargo el recibir a las delegaciones que fueron arribando. Más tarde la tribuna fue encabezada por el ministro del Interior, Federico Storani, y sus pares del gabinete, Jorge de la Rúa (Justicia), Adalberto Rodríguez Giavarini (canciller) y Héctor Lombardo (Salud). No estuvo José Luis Machinea, responsable desde Economía de girar las partidas al Fondo Partidario Permanente, y se hizo representar por el subsecretario de esa cartera, Oscar Cetrángolo, que en su momento preparó un informe sobre los fondos de los partidos políticos.

Los discursos se llevaron la mañana -
Storani hizo la defensa de la reforma política que está parada en el Senado-, y el mediodía los encontró en el tercer piso del hotel, almorzando. Antes de pasar al rumoroso condumio se reunió la comisión de Reforma Política, con Martucci, Ceballos y Nilda Garré en el estrado. «Se termina en una hora después de almorzar, porque el documento tiene que estar listo cuando llegue el Presidente», confió un radical entusiasmado por la abrumadora mayoría de correligionarios. No pudo ser, terminaron minutos antes de la llegada de De la Rúa.

El Frepaso hizo su mayor aporte desde La Plata y la Legislatura porteña. Y a juzgar por 2 por ciento del tope de gastos logrado, lo hicieron bien.

Dejá tu comentario

Te puede interesar