• Mejoró ayer el clima en los mercados internacionales, pero no alcanzó para frenar la salida de capitales del país • Así, el dólar alcanzó un nuevo máximo en la era Kirchner y cerró a $ 3,20 • El gobierno ordenó que bancos oficiales salieran a vender sus divisas para no perder reservas acumuladas en el Banco Central • No alcanzó y fueron superados por la fuerte presión compradora ejercida por entidades extranjeras y empresas • Pero trascendió que el Banco Central saldrá a ponerle fin a esta minicorrida cambiaria • Con reservas en u$s 44.200 millones, puede fijar el precio a voluntad • El tipo de cambio en $ 3,20 es el máximo convalidado por Martín Redrado • En torno a $ 3,14 está lo que considera precio de equilibrio • Ayer, los bonos siguieron retrocediendo, aunque a última hora aparecieron señales de que las ventas llegaron a su fin o Igual, el riesgo-país trepó 5,25%, a 401 puntos • Indirectamente, el gobierno lo fomentó poniendo más trabas al ingreso de capitales hace 15 días • Por ello, la Argentina es lo que más cae de la región y así innecesariamente alimenta expectativas de más inflación, tasas altas y menor actividad.
En algún momento el dólar superó ayer los $ 3,20 para el tipo
vendedor.
Fue otro día negro para los mercados argentinos, aunque al cierre aparecieron algunas señales de moderación, que mejoran el humor para hoy.
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El dólar cerró a $ 3,20 en las casas de cambio y a $ 3,182 en el mercado mayorista. La divisa pudo haber llegado más alto, pero cuando en el Forex-MAE después de las 12.30 tocó $ 3,195, el Banco Central le pidió al Banco Nación que salga a vender y al Banco Provincia que liquide parte de una posición de u$s 400 millones que tenía en cartera por la colocación de una obligación negociablede la provincia. Estas ventas de los bancos oficiales aplacaron al mercado y evitaron que el Banco Central venda reservas. Pero no fue suficiente, porque el dólar mayorista retomó fuerzas sobre el final y cerró en $ 3,182.
El desequilibrio a lo largo de la rueda fue notable. En las pantallas, el «bid» estaba siempre poblado por compradores que sumaban u$s 100 millones, mientras en el «offer», las órdenes que se veían oscilaban entre u$s 5 y u$s 15 millones. Ese desequilibrio hacía subir cada vez más a la divisa. Fue tanta la ausencia de vendedores, que un «cazador», como se denomina en la jerga a los que se paran sobre números absurdos, salió a vender a $ 3,30. Por supuesto, nadie lo aceptó. La anécdota sirve para entender el nivel de desconcierto que había.
Aunque algunos la tomaron como una posibilidad de corrida, el incremento del dólar fue, en realidad, una reacción ante la caída de los bonos, ya que los montos negociados estaban lejos de ser los de un día de desborde. En el Forex-MAE las operaciones sumaron u$S 420 millones y en el MEC, el mercado de los cambistas, u$s 202 millones. Estas cifras están lejos de récords de negocios y son algo más elevadas que las de un día normal.
En cambio, el OCT-MAE, el mercado de futuros, tuvo más negocios que de costumbre, porque hubo muchas ventas del Banco Central. Los contratos para los distintos fines de mes sumaron u$s 104 millones. Para el último día de julio, el dólar cerró a $ 3,1811 (+0,67%), mientras fin de agosto está a $ 3,2050 (+0,85%) y fin de setiembre a $ 3,2210 (+1,38%). Para fin de año, cotizó a $ 3,2747 (+0,80%).
Después del cierre, la demanda dominó las pantallas. Las órdenes de compra para hoy suman u$s 80 millones, contra una oferta de sólo 20 millones. Esta desproporción es más baja que la del cierre del martes, cuando el «offer» era de 5 millones y la demanda de u$s 100 millones. Los precios que se piden son algo más bajos que los del cierre de ayer: $ 3,179 para la compra y $ 3,18 para la venta. Estos valores son los que el Banco Central intentará bajar hoy cuando intervenga vendiendo dólares en el mercado.
En tanto, los bonos continuaron con su caída, pero todavía no se conocían los cambios en el INDEC. El Discount en pesos, el principal bono del canje, retrocedió 0,1%, aunque en la última media hora recuperó terreno, ya que llegó a estar 0,40% negativo.
También reaccionó en ese tramo de la rueda el cupón PBI en pesos, que subió 1,83%, mientras que su homólogo en dólares, legislación Nueva York, los hizo en 1,91%. Por su parte, los bonos en dólares del canje de la deuda cedieron 1% en Nueva York.
Las caídas de estos títulos en dólares elevaron el riesgo-país a 401 puntos, 20 unidades más que el día anterior. A principios de año, con el riesgo-país cerca de 190 puntos, era difícil imaginar este deterioro.
Posdefault
El precio que tienen hoy los bonos de la deuda argentina es inferior a los días en que Roberto Lavagna era ministro de Economía.
Los bonos posdefault en pesos también fueron muy castigados, en especial el BOGAR, que perdió 0,30%, y el BODEN 2014, con 1,82%. El resto de los títulos en pesos cayó entre 0,50% y 1%.
El BODEN 2012 en dólares, en pocos días, paga cupón de capital e interés y la plata está asegurada. Igual bajó 0,20%. El otro título que perdió terreno fue el BONAR en pesos que se licitó hace menos de 60 días. Como tiene tasa fija en moneda local, ayer cayó 1,33%. La tasa que paga resulta muy baja para el mercado, por lo que la única forma que tiene de adecuar su rentabilidad a lo que piden hoy los inversores es resignando precio.
El monto de negocios en bonos mejoró. Entre el mercado Abierto Electrónico (MAE) y la Bolsa de Comercio, operaron $ 1.600 millones, un volumen bastante inferior a los de hace un mes, pero más alto que los últimos días. El mercado se achicó mucho por la salida de inversores del exterior.
Para hoy, el humor de los inversores quedó mejor y puede haber rebote en los bonos. El piso parece haberse encontrado y si bien quedaron muchos contusos, hay un grupo que hará fuertes diferencias, porque compró en la baja. Esto es volatilidad con fuertes ganancias y fuertes pérdidas; de esto se trata cuando se opera en la Argentina.
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