Néstor Kirchner hizo ayer blanco de sus críticas a los supermercados, horas antes del anuncio oficial del incremento en los precios minoristas que treparon en setiembre 1,2% contra agosto. El Presidente responsabilizó por este dato negativo a las cadenas de supermercados acusándolas de querer «desestabilizar» a su gobierno y de «pretender mandar sobre el bolsillo de los argentinos».
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Las frases fueron lanzadas en un acto político en la localidad bonaerense de Junín. Allí, Kirchner habló a poco de comenzar su mensaje sobre la supuesta desestabilización de los supermercados, aunque luego atenuó la embestida y cambió el calificativo por un posible intento de «perjudicar» a su gobierno. «Son tres o cuatro supermercados que quieren apropiarse de la rentabilidad y generar una pequeñita inflación. Nos quieren perjudicar, quieren mandar sobre el bolsillo de los argentinos, pero van a tener que pasar sobre mi cuerpo para lograrlo-», enfatizó el Presidente, durante un acto realizado en el Club Ciclista de Junín.
Declaró, además, que se trata de una «batalla desigual» y que «por ahora estas empresas están siendo llamadas a la reflexión, pero el gobierno puede tomar otras medidas». La frase completa fue: «La batalla es desigual porque son muy fuertes, pero tienen que ordenarse y entender.Yo quiero que les vaya bien, pero tienen que tener la rentabilidad adecuada. Por ahora, los llamamos a la reflexión, y si no, tomaremos otras medidas», advirtió.
Acompañado por la senadora Cristina Fernández, el gobernador Felipe Solá y el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, anunció también una futura baja en los índices de desempleo.
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