Néstor Kirchner pedirá el próximo lunes a Dominique Strauss-Kahn, virtual sucesor de Rodrigo de Rato en el Fondo Monetario Internacional, que el organismo no intervenga en las negociaciones para saldar la deuda de u$s 4.500 millones con el Club de París. Si hay un guiño por parte del visitante, el gobierno no tendría problemas en volver a acercarse en una eventual gestión de Cristina Fernández al organismo «en condiciones a discutir», según fuentes locales. Strauss-Kahn arribará el domingo por la noche a Buenos Aires, en el marco de una gira para lograr apoyos de países en desarrollo, y asegurarse en la votación, ocupar el cargo de director gerente del Fondo. Será recibido en diferentes reuniones por Néstor Kirchner, el ministro Miguel Peirano y el titular del Banco Central, Martín Redrado. Se le ratificará al visitante francés que la Argentina acompañará a Brasil y al resto de los países latinoamericanos en el apoyo a su postulación. Como contrapartida, surgirán los pedidos por el Club de París al que se sumará la reforma del FMI. Obviamente, este segundo capítulo no tendrá mayores avales por parte de Strauss-Kahn, más allá de las protestas desde el Ejecutivo. La clave de las reuniones,así, se concentran en la primera cuestión: lograr la prescindencia del FMI en las negociaciones que la próxima gestión de Cristina Fernández de Kirchner, si es elegida en octubre, quiere establecer con los países integrantes del Club de París.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sucede que según los estatutos de esta última entidad, para discutir el pago de cualquier pasivocaído en default, debe intervenir necesariamente el FMI en su calidad de auditor de los estados deudores. Así, sólo después que el Fondo realice una revisión total de las cuentas públicas argentinas, se podrían encarrilar las negociaciones para consolidar un plan de pagos. La Argentina se negó terminantemente a esta alternativa, a partir de la inexistente relación con el Fondo, lo que frenó de plano las primeras discusiones para establecer un cronograma de pagos.
Algunos países del Club de París se manifestaron en contra de comenzar a discutir con la Argentina sin el FMI, entre los que se ubican Holanda, Suiza, Estados Unidos y Japón. Desde Buenos Aires se confía en que al menos en este último estado cambie de actitud, después de un encuentro entre el canciller Jorge Taiana y el ministro de Relaciones Exteriores japonés Taro Aso del jueves pasado en Brasilia. El resto de los integrantes del Club de París, siempre según la visión oficial, serían más flexibles a aceptar que se negocie sin la intervención del FMI. Entre éstos se encuentran Francia, España, Austria, Canadá y Alemania. En este último caso, la reunión que dentro de unos días mantenga Cristina Fernández y la canciller alemana-Angela Merkel podría ser determinante.
Strauss-Kahn ya sabe que recibiría el apoyo del gobierno argentino para su postulación. Sin embargo, también sabe que deberá escuchar en Buenos Aires los reclamos para reformas futuras en el Fondo. Esto fue adelantado por Peirano al embajador de Francia en la Argentina, Fréderic Baleine du Laurens, durante un encuentro que ambos mantuvieron la semana pasada. Allí el ministro describió como «nefasta la política del FMI para nuestro país, porque apoyó programas de déficit fiscal y venta de activos y retaceó financiamiento cuando la Argentina intentaba salir de la crisis».
Strauss-Kahn llega a Buenos Aires bajo el paraguas de todos los miembros de la Unión Europea que apoyan su designación. Así se había resuelto el 11 de julio pasado durante una sesión del Parlamento europeo de Bruselas, donde todos los ministros de Economía del bloque resolvieron apoyar al ex ministro de Comercio y de Economía de Francia durante el gobierno de Lionel Jospin.
Strauss-Kahn fue propuesto por el presidente francés Nicolas Sarkozy, días después de haberse conocido en mayo pasado la renuncia del español Rodrigo de Rato y pese a su origen socialista. De hecho, el candidato había sido precandidato a jefe de Estado pero perdió la interna de su partido en noviembre del año pasado ante Ségolène Royal. Si finalmente Strauss-Kahn ocupa el puesto de director del Fondo, Francia controlará ya tres instituciones financieras internacionales, luego del Banco Central Europeo (BCE) que dirige Jean-Claude Trichet y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo que maneja Jean Lemière. Sería además el cuarto francés en manejar el Fondo, después de Pierre-Paul Schweitzer (1963-1973), Jacques de Larrosière (1978-1987) y Michel Camdessus (1987-2000).
Dejá tu comentario