14 de junio 2006 - 00:00

Kirchner: "Queremos inversión extranjera que cree trabajo"

El titular del grupo Peugeot, Jean-Martin Folz, y el presidenteNéstor Kirchner inauguran la línea de producción de la automotriz,acompañados del gobernador Felipe Solá y directivosde la compañía.
El titular del grupo Peugeot, Jean-Martin Folz, y el presidente Néstor Kirchner inauguran la línea de producción de la automotriz, acompañados del gobernador Felipe Solá y directivos de la compañía.
El presidente Néstor Kirchner aseguró ayer que la Argentina «no ve con desagrado la inversión extranjera» y llamó al trabajo conjunto del Estado con el sector privado para consolidar el crecimiento económico.

«Hay empresas que son un ejemplo, que apuestan al país con el mismo esfuerzo que harían en su país», afirmó Kirchner al visitar la planta de la compañía automotriz Peugeot en Villa Bosch, donde inauguró la plataforma productiva del nuevo modelo sedán 307 para los mercados local y latinoamericano que significa una inversión de u$s 125 millones para el período 2005/ 2007.

En su discurso, el Presidente aplaudió el «éxito de una firma seria de capitales franceses», a la que diferenció de la también francesa Suez, a la que se le quitó la concesión de Aguas Argentinas.

  • Integración

  • «No todo es igual, no hay que hacer tierra rasa cuando una empresa de un país no funciona ni involucra el desagrado argentino con la inversión extranjera, al contrario, queremos que venga inversión extranjera a crear trabajo, a crear producción nacional, a integrarse al país», enfatizó.

    En otro orden, Kirchner afirmó que «la consolidación de la industria nacional» permitirá reafirmar la continuidad de la mejora económica del país.

    «Soñamos que por lo menos 60 o 70 por ciento de todos los autos que se construyan en la Argentina tengan autopartes argentinas», añadió.

    Asimismo, el Presidente comparó la «seriedad y responsabilidad» con que trabaja la empresa en la Argentina a la gestión del gobierno nacional, que «trabaja firmemente en el superávit fiscal primario, con racionalidad y responsabilidad, que nos permita tener también un muy buen nivel de inversión pública». «La inversión pública también es una columna vertebral en la construcción del crecimiento económico del país», agregó.

    Además, Kirchner planteó la necesidad de que el Estado se acople a la inversión privada para que «en forma conjunta podamos generar la síntesis de inversión que consolide este proceso de reconversión económica que la Argentina lleva adelante».

    En este contexto, Kirchner también defendió la política de inversión pública y sostuvo que «en una sociedad, para poder realizarse es fundamental que no solamente un sector muy chiquito pueda disfrutar del crecimiento económico».

    Por eso dijo que el gobierno busca «un país para todos», en el que haya una « distribución del ingreso más justa», aunque siempre en un «marco de responsabilidad».

    Según dijo, su idea es consolidar un país con «una gran clase trabajadora, una clase media con una movilidad permanente ascendente» y «empresarios nacionales que trabajen juntamente con los empresarios que vienen a invertir».

    De igual modo, destacó la baja de los índices de desempleo y pobreza, señaló que quiere una distribución «más justa» de la riqueza y resaltó la política de inversión pública en distintas áreas, como la de obras de infraestructura.

    Kirchner señaló que busca que el país «se sepa hacer oír y también que sepa escuchar» y habló de crear una Argentina «para todos».

    Del acto en la empresa Peugeot participaron empresarios y sindicalistas, así como el gobernador Felipe Solá y los ministros de Economía, Felisa Miceli, y de Planificación Federal, Julio De Vido.

    Por su parte, el presidente de la firma, Jean-Martin Folz, pidió apertura total del mercado en el Mercosur para el sector.

    «Esperamos con impaciencia un acuerdo en el sector automotor entre la Argentina y Brasil, que nos permita -por lo menos a las empresas como la nuestra, que mantiene un equilibrio completo de producción, e importación y exportación entre ambos países-, beneficiarnos de la apertura total del mercado en el Mercosur», dijo.

    Folz destacó el esfuerzo hecho por su empresa para « jugar el juego del equilibrio» entre la Argentina y Brasil, los mayores socios del Mercosur, países en los que PSA tiene sendas plantas que producirán 100.000 unidades cada una en 2006 y que intercambian 20% de su producción, precisó.

  • Obstáculos

    «Seguimos teniendo obstáculos al libre intercambio de productos, tanto de automóviles como de autopartes entre Brasil y la Argentina», insistió Folz, al sostener que «los dirigentes del Mercosur acertarán cuando vayan más lejos en la constitución de un mercado común». Al entrar a la fábrica para el simbólico corte de cinta y sentarse al volante del nuevo modelo, el quinto de PSA en la Argentina, Kirchner fue saludado por decenas de operarios, a los que se acercó para abrazarse con ellos.

    El presidente de PSA, el primer fabricante de automóviles de la Argentina, dijo que el «arranque de la economía argentina es una verdadera base de crecimiento» y destacó el potencial de la región para la empresa, que busca ampliar su mercado fuera de Europa occidental.
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