20 de septiembre 2004 - 00:00

La Anónima compraría una cadena de Santa Fe

El rumor viene sonando fuerte desde hace algunos días: La Anónima, la cadena de supermercados patagónicos de la familia Braun, está a punto de comprar Supermercados Quijote, una empresa que cuenta con seis bocas de venta en la provincia de Santa Fe, y que desde 1992 es propiedad de la familia Williner.

La versión indica que la Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia -ésa es la denominación completa de la empresa que preside Federico Braun- habría ofrecido cerca de u$s 6 millones por la cadena con sede en Rafaela.

De concretarse la operación, sería ésta la primera adquisición de una cadena minorista desde la crisis de 2001, ya que sigue sin definirse la venta de Disco a Cencosud.

Supermercados Quijote fue fundada en 1912 en Rafaela, una zona del país que hoy vive una inusual bonanza económica fruto de dos factores concurrentes: el boom del sector agrario y las exportaciones de dos empresas autopartistas radicadas allí, Edival y Basso.

• Duplicación

Seguramente por esa razón la cadena de la familia Williner, dueña también de la empresa láctea que lleva su apellido, acaba de duplicar la superficie de su «nave insignia» en el centro de esa ciudad.

Además, tienen dos
«hard discount» en Rafaela que llevan la marca Max, y sucursales en las santafesinas El Trébol, Esperanza y San Jorge; en total, emplea a unas 600 personas. La empresa «madre» del grupo, Sucesores de Alfredo Williner SA, comercializa sus productos lácteos básicamente bajo la marca Ilolay.

Por su parte, La Anónima -según versiones recogidas en el newsletter «Distefanobiz»- habría renegociado su deuda financiera; este hecho le permitiría ahora encarar un plan de expansión para extender su presencia geográfica más allá de las provincias patagónicas, su bastión histórico. Cuenta hoy con unas 90 bocas de La Anónima y otras 15 de su «hard discount» Best, estas últimas todas en territorio porteño.

Lo único que tiene
La Anónima en Santa Fe son dos sucursales, una en Venado Tuerto y otra en Rufino.

Hace algunas semanas, durante unas jornadas de la industria supermercadista, le preguntaron a
Enrique Braun -a la sazón expositor- cuáles eran los planes de crecimiento de su empresa; el ejecutivo, luego de declinar hablar de especificidades, admitió ante una concurrencia formada por sus colegas que «nosotros vamos a estar en lugares en que a ustedes jamás se les ocurriría abrir una sucursal». El perfil de Supermercados Quijote parece ajustarse a esa descripción.

Dejá tu comentario

Te puede interesar