10 de agosto 2007 - 00:00

La Argentina fue la que menos sufrió la nueva crisis mundial

El «jueves negro» nació en París cuando el BNP congeló el retiro de dinero de tres de sus fondos por la crisis del sector hipotecario en Estados Unidos. Esos fondos tienen más de u$s 2 mil millones de inversores. Al instante, las Bolsas europeas se derrumbaron más de 2% y el mismo camino siguió Wall Street cuando abrió horas más tarde. Fue tal la iliquidez que la Reserva Federal inyectó a los bancos u$s 25 mil millones y el BCE, 100 mil millones de euros. Los mercados emergentes, en particular Brasil y México, se vieron golpeados. En la Argentina, el riesgo-país subió 30 puntos, pero los bonos en pesos no fueron afectados porque el INDEC ya se había encargado de derribarlos con el índice de inflación de mayo, junio y julio. El dólar mayorista quedó igual, pero subió el dólar en las casas de cambio a $ 3,17 (algunas lo llevaron a $ 3,19) por un tema psicológico. La Bolsa perdió poco más de 3%.

La Argentina fue la que menos sufrió la nueva crisis mundial
El «jueves negro» de los mercados del mundo apenasafectó a la Argentina. El INDEC le ganó de mano a la crisis que vive el planeta por los deudores norteamericanos de préstamos hipotecarios que están en mora. «¿Quién puede matar a un cadáver?», se preguntó un operador para explicar lo que el INDEC había hecho de los bonos en el último tiempo. Por eso los títulos argentinos en pesos bajaron menos que lo previsto, cuando todos los bonos emergentes sufrieron una debacle.

La evidencia estuvo en los escasos negocios. Entre la Bolsa de Comercio y el Mercado Abierto electrónico (MAE) operaron apenas $ 1.600 millones en títulos públicos. No había interés en vender ni en comprar. Los cupones PBI en pesos que en el MAE mueven en su mejor momento entre $ 6 y $ 12 millones, ayer registraron una sola operación de $ 60 mil de un inversor que tuvo que hacerse de dinero por una necesidad imprevista. El cierre del cupón fue «no representativo» porque no se registra el precio por un monto tan bajo.

Los únicos afectados fueron los bonos en dólares, que no estaban alcanzados plenamente por la mano del INDEC. La caída de estos títulos en divisas hizo subir el riesgo-país en 30 puntos, a 433 unidades (+7,44%). En Nueva York, los bonos del canje de la deuda en dólares perdieron casi 2%.

Los bonos en pesos, en cambio, fueron los menos afectados, porque el único título que tuvo una caída relevante fue el Discount en pesos, que retrocedió 2,60%. Los bonos posdefault en pesos perdieron alrededor de 0,80%; nada grave para una crisis tan fuerte como la que soportó ayer el mundo que obligó a inyectar dólares a la Fed y euros al BCE. El Banco Central Europeo ante la falta de dinero en algunas entidades dio créditos por 100 mil millones de euros, 50% más de lo que otorgó el 11 de setiembre de 2001.

En este clima, el poco costo que pagó la Argentina sorprende. En Brasil, por caso, la Bolsa se desplomó 3,27%, subió el dólar y el riesgo-país subió más de 5%, demasiado para una economía sana.

  • Intereses

    Las tasas de interés locales se movieron ajenas al planeta. Entre bancos comenzaron prestándose dinero a 11% anual a 1 día y terminaron a 8%. En Londres la tasa Libor subió 0,50 de punto, a 5,85% y en Estados Unidos la primerísima línea pagó más de 6%.

    El mercado cambiario mayorista tampoco registró la crisis. No hubo grandes compradores de dólares porque no hubo grandes vendedores de bonos. El Banco Central no intervino (las reservas quedaron en u$s 44.903 millones) y el dólar terminó a $ 3,141 en el Forex-MAE, después de tocar $ 3,146. En cambio, en las casas de cambio intervino el factor psicológico. Muchas elevaron el precio de venta de la divisa a $ 3,19 y mantuvieron la compra en $ 3,14. Eran las que no querían vender. Otras pizarras exhibieron el dólar a $ 3,17.

    Para hoy, el mercado está muy equilibrado. La oferta de dólar es casi igual a la demanda.

    La Bolsa fue el único mercado que padeció el «jueves negro». Las acciones no sufrieron tanto al INDEC, por eso ayer se contagiaron del resto de las Bolsas.

    El Merval, el índice de las acciones líderes, perdió 3,27%, a 2.087,68 puntos y cae 4,24% en lo que va de agosto, casi tanto como los bonos.

    El volumen de negocios en acciones fue alto: $ 97,7 millones porque nadie se quedó a defender los precios y sobraron los vendedores.

    La crisis ya se instaló en el mundo y viene una depuración. La baja de tasas en Estados Unidoses casi un hecho en la próximareunión de la Reserva Federal,-pero apenas atenuará los costos de los préstamos hipotecarios que están en mora o serán incobrables. La gran pregunta es ¿cuándo termina de depurarse el mercado inmobiliario norteamericano? ¿cuántos fondos de inversión caerán?

  • Atracción

    En la Argentina, el piso está cerca y la renta de los bonos está en niveles tan altos que en algún momento se volverán atractivos. Ese momento será cuando el INDEC mida la inflación correcta y los inversores del exterior puedan entrar los dólares, ya que esa puerta está cerrada por el Banco Central.

    Hay que aclarar que es en estos momentos cuando los inversores agradecen esa restricción que puso la entidad que dirige Martín Redrado porque, de haber habido inversiones externas, la estampida hubiera sido grande. La crisis parece menor porque del mercado de bonos ya no queda casi nada. Lo que es grave, porque significa que no hay más crédito para la Argentina por un tiempo prolongado y se encarece el crédito para las empresas locales.
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