Rio de Janeiro
Las cuitas financieras de laArgentina han detenido la mayoría de las ventas de nuevas acciones y bonoslatinoamericanos, porque los inversores prefieren aguardar a ver si lacreciente dificultad de la nación para solventar su deuda paraliza surecuperación económica y aminora el crecimiento regional.
«No está ocurriendoabsolutamente nada y es improbable que veamos nada de nada hasta el próximoaño», dijo Albert Van Ness, que administra unos $ 1.000 millones de deudaempresarial y gubernamental de mercados emergentes para el SSB Citi AssetManagement Group, de Citigroup Inc.
La venta de deuda de losmercados emergentes disminuyó a $ 1.800 millones el mes pasado, la menorcantidad mensual desde octubre de 1998, según Chase Manhattan Corp. Lapreocupación por la capacidad de la Argentina para obtener los $ 19.500millones que necesita el próximo año ha hecho que algunos inversores exijan unrendimiento mayor de las inversiones en renta fija, y que los inversores enacciones y otros le saquen el cuerpo a la región. Los inversionistas estánexigiendo un rendimiento de 15,9% para comprar el bono Brady argentino dereferencia, el FRB. Esto es más de 10 puntos porcentuales de lo que recibiríansi compraran un bono del Tesoro de los Estados Unidos de vencimiento similar.
Hace un mes, la prima o«margen» que los inversores exigían para comprar deuda argentina en vez debonos federales estadounidenses era 5,9%. En abril, el margen era 4,2%.
Precio
Los analistas dijeron que,por tanto, las compañías están postergando las ventas de acciones y de bonospara no tener que pagar la prima mayor.
«La situación actual tieneun precio», dijo Keith Schneider, director de renta fija latinoamericana en ABNAmro Bank NV en Nueva York. «Si usted quiere dinero, tendrá que pagar más porél.» Incluso los deudores más establecidos de América latina han estadorenuentes a aceptar créditos a tales precios. Los que lo hicieron tuvieron queaceptar menos dinero de lo que deseaban.
La chilena Enersis SA, lamayor eléctrica privada de América latina, vendió una filial de transmisión elmes pasado por $ 1.080 millones, en vez de los $ 1.500 millones que esperaba.
La oferta pública inicial deacciones de AOL Latin America Inc. en agosto recaudó sólo $ 200 millones, menosde la mitad de los $ 450 millones previstos para la filial de American OnlineInc.
La norteamericana Velocomsencillamente desistió al ver cuáles eran sus posibilidades de vender $ 300millones en acciones bajo las condiciones actuales del mercado. Las filialesbrasileñas que la compañía controla necesitan gastar $ 2.400 millones parafines del próximo año a fin de construir sus redes telefónicas.
Las cosas estánespecialmente difíciles para las compañías de telecomunicaciones y de medios dedifusión que deben cubrir grandes necesidades de capital. El sector de lastelecomunicaciones ha sido afectado en todo el mundo por la creciente renunciade los inversores a financiar sus enormes inversiones de capital.
«Todo lo que guarde relacióncon las telecomunicaciones tendrá dificultades acudiendo al mercado», dijoCharles Cassel, que administra unos $ 450 millones de bonos para StandardAmericas en Miami. «En un sentido general, han sido tan sólo los gobiernos losque han podido vender periódicamente, y ya han terminado en lo que respecta aeste año.»
Garantías
La mayoría de las compañíasque han vendido deuda en el exterior en los últimos meses lo han hecho bajocondiciones muy estrictas, entre ellas, garantizando sus pagos de intereses ycapital con comprobantes de exportaciones denominados en dólares.
Cia. Vale do Rio Doce, lamayor productora de mineral de hierro en el mundo, vendió bonos garantizadospor mineral de hierro con un rendimiento de entre 8% y 9% anual en octubre alofrecer ese tipo de garantía.
«Las buenas compañíasobtendrán crédito, pero tendrán que renunciar a algo para conseguirlo», dijoFernando Iunes, jefe de mercados de capital en Unibanco-Uniao de BancosBrasileiros SA, de Sao Paulo.
Iunes dijo que las compañíasque necesitan efectivo están acudiendo a los mercados locales y alfinanciamiento bancario. Para cambiar la situación será necesario que hayamodificaciones en la Argentina, dijo Cassel. Agregó que el gobierno necesitacrear un «golpe de noticias positivas» con un plan de rebajar los impuestos,reformas las leyes laborales y cortar los gastos, además de practicar cambiosen el Ministerio de Economía. El costo de los créditos para la Argentina se hadisparado en las últimas semanas debido a las dudas de que el país pueda pagarsus deudas.
El rendimiento en una ventade $ 500 millones en bonos a 364 días casi se duplicó el martes a 16%. Elaumento de las tasas eleva la carga de la deuda del país, y suscita conjeturassobre otra línea de crédito del Fondo Monetario Internacional y otrosprestamistas.
«La deuda argentina podríarecuperarse si hay otro préstamo internacional que ayude a atravesar lasdificultades», dijo Cassel, y los inversores podrían cobrar más confianza sobrelas nuevas ventas de acciones y bonos.


