17 de enero 2001 - 00:00

La Argentina prohíbe ingreso de carne europea por la "vaca loca"

La Argentina prohibió ayer el ingreso de alimentos importados y otros ingredientes que contengan carnes, menudencias, vísceras o subproductos vacunos y de otros rumiantes, producidos en países europeos por temor al mal de la "vaca loca" que puede provocar la muerte de seres humanos y animales. Aunque el consumo de carne europea es muy limitado en la Argentina hay muchas delikattessen -como los patés franceses, las salchichas y el leberwürst alemanes o los salames españoles e italianos- que no podrán entrar más al país. La medida de emergencia se adoptó para evitar aquí brotes de la enfermedad ante la persistente aparición de focos del mal en rodeos bovinos de Europa. Hasta el momento en la Argentina nunca se registraron casos. La prohibición es general pese a que en algunos países de la Unión Europea y otras naciones de Europa central y del Este aún no se han producido casos de esta enfermedad. El gobierno argentino argumentó que igualmente los animales y subproductos podrían estar potencialmente afectados. Los países desde donde se prohíbe el ingreso de esos productos alimenticios a la Argentina son: Gran Bretaña, Irlanda, Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Países Bajos, Luxemburgo, Portugal, Suiza, Austria, Federación Rusa, Finlandia, Italia, Lituania, Polonia, República Checa, Suecia, y Omán.

La Argentina prohibió el ingreso de alimentos importados de Europa que contengan como ingredientes carnes, menudencias, vísceras y derivados de origen rumiante. La expansión de la enfermedad conocida como «mal de la vaca loca» en toda Europa ya generó voces de alarma en el país, uno de los pocos del mundo considerado como libre de la enfermedad.

Sin embargo, la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), nombre científico del «mal de las vacas locas», toma un período de incubación de 4 a 5 años, lo que hace temer a las regiones que importaron desde Gran Bretaña (origen de la enfermedad y donde se registró el episodio más intenso) bovinos, harina de carne y de hueso contaminadas. De hecho, desde el resurgimiento del problema en Gran Bretaña luego de cuatro años de la crisis más severa que atravesó esa región, se saltó a esta epidemia en toda Europa provocada precisamente por los traslados de hacienda sin controles por el continente europeo.

La medida oficial es «transitoria y con carácter de emergencia», según expresa el texto de la Resolución 42/2001 publicada ayer en el Boletín Oficial. Sin embargo, la restricción no alcanza a la gelatina de cuero, las grasas fundidas, la leche y los productos lácteos.

«La medida no es precautoria, sino que responde a una política de Estado que viene aplicando el SENASA en conjunto con otros organismos para darle continuidad a los programas de monitoreo de la Encefalopatía Espongiforme Bovina decía Víctor Machinea, presidente del SENASA. El funcionario también aclaraba que «la medida es por tiempo indeterminado, es decir definitiva, en tanto los países no resuelvan la actual situación epidemiológica respecto del 'mal de la vaca loca'». Esto se debe a que en el contenido de algunos productos de cerdo o pato, por ejemplo, se utilizan la tripa o los intestinos de las vacas para revestirlos.

Los países que por ahora no podrán colocar en el país sus alimentos con las características ya mencionadas son Gran Bretaña, Irlanda,Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Fran-cia, Países Bajos, Liechstentein, Luxemburgo, Portugal, Suiza, Austria, Rusia, Finlandia, Italia, Lituania, Polonia, República Checa, Suecia y Omán.

Si bien el listado excede a los países que efectivamente detectaron el «mal de la vaca loca» en sus rodeos ya que, según la argumentación oficial «no se puede garantizar que los animales faenados en los países consignados no sean portadores de los agentes de la enfermedad, aun cuando se encontraran clínicamente sanos al momento del sacrificio».

Tras la publicación de la resolución comienzan las tareas de control: «Todos los establecimientos en los que se compruebe la presencia de alimentos y productos importados elaborados a partir de las carnes de rumiantes que ingresen al país serán intervenidos», expresó Machinea.

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