8 de febrero 2001 - 00:00

La Argentina recibirá u$s 800 millones más desde el BID

El gobierno podría tener una especie de premio financiero extra proveniente de los organismos financieros internacionales, si en menos de dos meses el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) autoriza el llamado plan de Integración de la Infraestructura Regional en América del Sur.

Este proyecto, ideado por la entidad financiera que dirige Enrique Iglesias y que fue presentado en sociedad en setiembre del año pasado en la cumbre de presidentes de América del Sur de Brasilia, incluiría obras de infraestructura en las que la Argentina está directa o indirectamente involucrada por aproximadamente entre 800 y 1.500 millones de dólares que serían desembolsados entre mayo de 2001 y diciembre de 2003. Este dinero sería aparte del ya famoso plan de Infraestructura que semanalmente lanza el gobierno de Fernando de la Rúa y no demandaría ningún tipo de aporte financiero por parte del país sino que provendría íntegramente de los créditos del BID.

Sin embargo este organismo financiero le exige al gobierno algunas condiciones previas que podrían limitar y demorar el comienzo de las obras. Además hay una segunda cuestión política: el plan de Integración... que tiene en mente el BID, y a cuyo proyecto original tuvo acceso este diario, coloca virtualmente a Brasil en el centro geopolítico y económico del continente, concentrando la mayor cantidad de comercio en ese país. Según el BID, esta situación no debería sorprender y debería ser aceptada ya que «es inevitable para cualquiera que sepa de geografía que Brasil está en el centro de la escena y que naturalmente será el eje de la integración en infraestructura», según declaró a Ambito Financiero un alto referente del BID.

De todas maneras ésta no parece ser la posición del gobierno de Fernando de la Rúa, ni del justicialismo, ni de Domingo Cavallo, que todos en su momento apoyaron este plan de Infraestructura
(especialmente este último durante su intervención en la cumbre de Brasilia cuando le tocó hablar en un seminario paralelo).

Las obras que el BID estaría dispuesto a financiar son las siguientes:

 Mejoras en el eje Central del Mercosur
. Es el que une San Antonio, en Chile, con Belo Horizonte, en Brasil, pasando por Mendoza, Córdoba, Buenos Aires, Paysandú, Porto Alegre y Curitiba. A muy largo plazo la intención de Chile, Paraguay, Uruguay, Brasil y la Argentina es lograr que en toda la extensión vial haya dos carriles por mano. Por ahora, el BID aportaría fondos para mejorar las partes más transitadas y la situación de los pasos de frontera. Dentro de la Argentina el interés particular en la aprobación de esta obra pasa por la posibilidad de ampliación de la Ruta 14, que el mismo informe llama «de la muerte». También se incluye un proyecto de mejoramiento total del paso fronterizo entre Mendoza y Quintero en Chile.

 Hidrovía Paragua
y-Paraná. Tiene 2.500 kilómetros de extensión. Une Buenos Aires con Puerto Suárez en Brasil, pasando por Rosario, Santa Fe, Resistencia, Asunción. Concentra gran cantidad de transporte de cereales, minerales y oleaginosas. La propuesta del BID es ampliar las instalaciones hidroeléctricas para transporte de energía a partir de esta hidrovía, ya que en su trazado hay instaladas tres centrales hidroeléctricas. Además se incluyen obras de dragados y de mejoras en los principales puertos.

En el caso argentino, y tomando como ejemplo el Eje Central Mercosur, el BID asegura que 56% del tiempo en que una mercadería embarcada en Brasil y que tiene destino final en Santiago de Chile se pierde en la frontera realizando trámites burocráticos. Específicamente el BID asegura que «un viaje típico por camión entre San Pablo y Santiago de Chile insume aproximadamente 200 horas de camión para recorrer 3.500 kilómetros, mientras que en los dos pasos de frontera que deben superar (entre Brasil y la Argentina y la Argentina y Chile) requieren algo más de 100 horas» y que «las esperas de varios días para los vehículos de carga son corrientes en la mayor parte de los pasos de frontera».

Si bien no hay límite de tiempo desde el BID para que la Argentina solucione este tipo de problemas cruzados, el gobierno de Fernando de la Rúa debería mostrar voluntad política en la reunión de febrero en Montevideo y del 15 al 18 de marzo en Santiago de Chile, donde el organismo hará su reunión anual de gobernadores.

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