La ayuda financiera debe ser como mínimo de $ 9.000 millones
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Si bien la entidad que dirigen Carlos Pérez y Martín Redrado, asegura que el financiamiento para los prime-ros tres meses de 2001 es viable, señala que «el gobierno no puede descansar en ello porque eso implicaría la persistencia de una tasa de interés exorbitante en el mercado doméstico, que abortaría toda posibilidad de salida del estancamiento económico actual».
Sustituto
Para la entidad, «hay que acordar cuanto antes con los organismos multilaterales un paquete contingente que permita actuar como sustituto del financiamiento internacional previsto para 2001, del orden de los $ 9.000 millones».
El paquete contingente se debería solicitar «no con el objetivo de desplazar el financiamiento de los mercados internacionales de capitales sino con el propósito de despejar la incertidumbre reinante acerca de la capacidad de repago del país en el corto plazo».
El informe destacó que de esa manera el gobierno conseguiría bajar el costo del financiamiento en el corto plazo aunque advirtió que como requisito para acceder a esos fondos debería avanzar en las reformas pendientes, como la nueva ley de coparticipación de impuestos y la reforma del Estado y del sistema previsional.
Asimismo, destacó que los vencimientos de la deuda de largo plazo del sector público plantea la necesidad de renovar el año entrante deuda por $ 14.500 millones, y en el período enero/marzo coincide la mayor concentración de vencimientos con el déficit más alto ($ 1.550 millones, suponiendo que el déficit fiscal del año próximo sea de $ 4.100 millones y que se distribuya del mismo modo que este año). Esto implica que en dicho trimestre se requerirá 30% de las necesidades de fondos.
Prefinanciamiento
El estudio indicó que, cumpliendo con el cronograma de colocaciones de Bonos del Tesoro (BONTES) y Bonos Pagaré en lo que resta del año, se llegaría al cierre del presente ejercicio con un prefinanciamiento del orden de los $ 1.500 millones.
Asimismo, «si se cumple la meta de déficit fiscal prevista para este año, el gobierno tendría acreditados unos $ 2.400 millones provenientes del acuerdo stand-by con el Fondo Monetario Internacional (FMI)».
Del total de la deuda a renovar el año próximo, 25% corresponde a préstamos contraídos con organismos bilaterales, multilaterales y con la banca comercial, mientras que 75% restante son títulos públicos.
El vencimiento de bonos domésticos es de cerca de $ 5.500 millones (40% del total) y los bonos internacionales que se deben amortizar suman otros $ 5.100 millones (35% de las obligaciones que vencen), es decir que 60% del total de vencimientos son obligaciones en el mercado internacional.


