La economía brasileña se estancó en el tercer trimestre
-
Jorge Vasconcelos insistió en que "el mercado interno sigue en una dinámica planchada"
-
Inflación de marzo: advierten que superaría el 3% por la suba de combustibles y los útiles escolares
"El Gobierno no pisó demasiado el freno. Lo inesperado fue el agravamiento de la crisis internacional. Era un factor que no esperábamos", dijo por su parte Mantega.
Pero el Banco Central comenzó en agosto un proceso de reducción gradual de los tipos de interés, que ya volvieron al nivel de comienzos del año, y el Gobierno levantó varias medidas restrictivas y anunció un conjunto de incentivos para elevar el consumo.
Las medidas buscan que el gigantesco mercado interno, motor de la economía brasileña en los últimos años, vuelva a impulsar el crecimiento y revierta la caída de la demanda externa provocada por la crisis internacional.
"Tenemos el control de la situación. A diferencia de otros países afectados por la falta de mercado o por la crisis, aquí tenemos la posibilidad de acelerar el crecimiento con el mercado interno", afirmó Mantega.
Según el Gobierno, la ligera recuperación en el cuarto trimestre permitirá que Brasil termine el año con una expansión de cerca del 3,2 por ciento (por debajo del 3,8 por ciento previsto) y que el crecimiento llegue al 4 o el 5 por ciento en 2012.
Por su parte, los economistas del sector financiero consultados la semana pasada por el Banco Central prevén un crecimiento del 3,09 por ciento para el 2011 y del 3,48 por ciento para el 2012.
En cualquiera de los dos casos el crecimiento del PIB brasileño de este año será de menos de la mitad del 7,5 por ciento medido en 2010, cuando el país obtuvo su mayor expansión en 25 años.
Los datos divulgados hoy muestran que Brasil, que hasta ahora no daba señales de contagiado de la crisis internacional, está creciendo menos que los otros países emergentes y que los propios países afectados por la crisis.




Dejá tu comentario